Washington, D.C.- Las cifras de empleo en Estados Unidos sorprendieron al alza este miércoles y están moviendo los hilos de la economía global. De acuerdo con datos oficiales, en junio se crearon 147,000 nuevos empleos, superando las expectativas de los analistas, mientras que la tasa de desempleo cayó a 4.1 %.
Este robusto informe complica el panorama para quienes esperaban un recorte de tasas de interés en julio por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, lejos de generar preocupación, los mercados reaccionaron de forma positiva.
Wall Street celebra
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos cerraron con fuertes ganancias. El S&P 500 y el Nasdaq alcanzaron nuevos máximos históricos, mientras que el Dow Jones subió alrededor de un 0.8 %.
En el mercado de bonos, los rendimientos también repuntaron. El bono del Tesoro a 10 años se ubicó en 4.34 %, y el de 2 años en 3.88 %, reflejando que los inversionistas ven menos probable un recorte inmediato de las tasas.
Recorte de tasas, ¿en pausa?
Antes del informe, los mercados asignaban una probabilidad cercana al 24 % de que la Fed recortara las tasas en su próxima reunión de julio. Sin embargo, tras la publicación de las cifras de empleo, esa posibilidad cayó a menos del 7 %. Ahora, los analistas centran su atención en la reunión de septiembre, donde la probabilidad de un recorte se mantiene alta, en torno al 71 %.
Powell, bajo la lupa
Mientras los mercados evalúan los datos, crecen las presiones políticas hacia el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, especialmente desde sectores críticos de la administración Biden y del expresidente Trump. No obstante, Powell ha insistido en que las decisiones del banco central seguirán basándose en datos económicos y no en intereses políticos.
¿Qué sigue?
Aunque el informe refleja solidez en el mercado laboral, algunos analistas advierten que el crecimiento está concentrado principalmente en el sector público, mientras el empleo privado muestra señales de desaceleración.
Lo cierto es que el camino hacia un posible recorte de tasas se ha complicado, al menos en el corto plazo, mientras los mercados y la política monetaria de Estados Unidos siguen bajo la mirada del mundo.









