Restricción migratoria en EU amenaza con enfriar economía nacional, advierte la Fed de Dallas

  • El endurecimiento en la frontera y la caída en el número de inmigrantes podrían restar millones de trabajadores al mercado laboral, y así frenar el crecimiento y paralizar sectores clave como la construcción y el cuidado infantil, según un nuevo informe de la Reserva Federal de Dallas.

HISPANIC GLOBAL NEWS
Dallas, Texas.- Una reducción drástica en el número de inmigrantes hacia Estados Unidos podría tener consecuencias negativas de largo plazo en su crecimiento económico, advierte un nuevo informe del Banco de la Reserva Federal de Dallas. El estudio, firmado por los economistas Pia Orrenius y Xiaoqing Zhou, alerta sobre el impacto de las políticas migratorias más restrictivas implementadas en los últimos meses.

Aunque entre 2021 y 2024 hubo un aumento significativo de inmigración no autorizada, el endurecimiento en las solicitudes de asilo iniciado por la administración Biden en junio de 2024 cambió el panorama. Para marzo de 2025, la inmigración neta no autorizada se había desplomado 82 por ciento, al pasar de 105 mil personas mensuales en diciembre de 2024 a sólo 19 mil.

“Probablemente gran parte de eso esté desapareciendo ahora, al igual que algunas de las otras políticas de inmigración, como la abolición del TPS y la libertad condicional humanitaria y la eliminación de los permisos de trabajo, o bien no renovarlos o no emitirlos”, explicó Pia Orrenius, vicepresidenta de investigación del Banco de la Reserva Federal de Dallas y coautora del reporte.

El estudio proyecta los efectos de esta política migratoria para el periodo 2025–2027 y concluye que limitar el ingreso de nuevos migrantes podría frenar la creación de empleos, disminuir el crecimiento y generar pérdidas laborales tanto para inmigrantes como para trabajadores originarios de Estados Unidos.

Zhou, vicepresidente adjunto de investigación en la Fed de Dallas, subrayó que los efectos no se limitan a la oferta laboral: “Cuando hay menos inmigrantes, eso tiene efectos colaterales sobre los trabajadores no inmigrantes”.

Además del golpe al empleo, el informe también destaca las consecuencias “paralizantes” en la vida diaria de millones de personas indocumentadas. Aunque no sean deportadas, el temor a ser arrestadas o detenidas les impide participar de manera activa en la economía.

“Podría haber efectos paralizantes si las personas en realidad no se van, no se autodeportan o no son deportadas, pero tienen menos probabilidades de abandonar su hogar, menos probabilidades de ir a la iglesia, menos probabilidades de ir a la escuela y menos probabilidades de gastar dinero”, dijo Orrenius.

Proyecciones del Instituto de Política Económica, – de la unidad de análisis e investigación económica, un organismo independiente y no partidista- prevén más afectaciones en estados como California, Florida, Nueva York y Texas como resultado de las pérdidas de empleo, dada la alta concentración de población migrante que se presenta en dichas entidades.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) ya había advertido que entre 2021 y 2024 la población estadounidense creció con la incorporación de 7.3 millones de “otros ciudadanos extranjeros”, una categoría que incluye tanto a inmigrantes no autorizados como a quienes tienen estatus migratorio temporal o cuasi legal. Esto contrasta con el promedio prepandemia, de sólo 100 mil al año.

Las cifras son contundentes. Si se cumplen los planes de la administración Trump de deportar a 4 millones de personas en los próximos cuatro años, habría 3.3 millones de inmigrantes empleados menos y 2.6 millones de trabajadores estadounidenses menos al final del periodo.

El sector de la construcción sería uno de los más afectados: perdería 861 mil empleos ocupados por nacidos en EE. UU. y 1.4 millones desempeñados por inmigrantes. A esto se suman medio millón de empleos de cuidado infantil que desaparecerían debido a las deportaciones.