A partir del 1 de octubre de 2025, solicitar una visa de no inmigrante para ingresar a Estados Unidos podría ser más costoso. El gobierno estadounidense implementará una nueva “tarifa de integridad de visa” de 250 dólares como parte de la recién aprobada ley “One Big Beautiful Bill”, también conocida como la “Ley de la Gran y Hermosa Ley”, firmada por el presidente Trump el pasado 4 de julio.
La nueva tarifa
Esta nueva tarifa, que no otorga excepciones ni reducciones, se sumará a los costos actuales de solicitud —como los 185 dólares por una visa B1/B2 para turistas y personas de negocios— y busca reforzar el cumplimiento de la ley migratoria y evitar que los visitantes permanezcan más tiempo del autorizado. Según el Departamento de Seguridad Nacional, el objetivo es “restaurar la integridad del sistema de inmigración, disuadir a quienes excedan la estadía permitida y financiar la seguridad fronteriza”. La tarifa podría ser reembolsada una vez que el solicitante haya regresado a su país y cumplido con todos los términos de su visa, aunque los mecanismos para solicitar ese reembolso todavía no han sido definidos.
¿A quiénes aplica la tarifa?
El cargo de 250 dólares aplicará a la mayoría de los solicitantes de visa de no inmigrante, incluyendo turistas, viajeros de negocios, estudiantes, trabajadores temporales y personas que busquen tratamiento médico. Están exentos quienes entren bajo el Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program), como los ciudadanos de países de Europa Occidental y algunos asiáticos, así como los visitantes de Canadá.
Además de esta nueva tarifa, otras disposiciones de la “One Big Beautiful Bill” también implican incrementos que tendrán impacto en los extranjeros que deseen entrar al país. Por ejemplo, el costo del Formulario I-94 —que documenta la entrada y salida de visitantes a EE.UU.— subió de 6 a 24 dólares. De acuerdo con The New York Times, la tarifa de integridad “es técnicamente reembolsable”, pero ese posible beneficio está condicionado a que el titular no haya violado los términos de su visa, como aceptar empleo no autorizado o permanecer más allá de cinco días tras su vencimiento. No obstante, aún no está claro cómo y cuándo se podrá solicitar dicho reembolso.
Incertidumbre en la aplicación
A pesar de que el texto legal ya fue promulgado, su implementación aún no está en marcha. Según informó la publicación especializada Kiplinger, el Departamento de Seguridad Nacional ha declarado que la entrada en vigor de la tarifa está sujeta a coordinación interinstitucional, por lo que la fecha oficial de inicio podría cambiar.
Mientras tanto, las embajadas y consulados estadounidenses ya reciben cables internos y memorandos para guiar la aplicación de la nueva normativa. Sin embargo, la falta de reglamentos claros complica el panorama tanto para los viajeros como para los asesores migratorios.
Impacto en el turismo y el ánimo de viaje
La controversia sobre esta ley y los recientes incidentes migratorios despiertan inquietud en diversos sectores. En particular, en Florida se registró el caso de un visitante que, a pesar de tener visa válida, fue encarcelado en una prisión de alta seguridad. El hecho generó temor entre turistas y familias mexicanas.
“Estas nuevas leyes y el temor a ser detenido incluso con una visa válida, creo, desalientan a las familias y a los posibles turistas a elegir Florida u otros destinos como destinos vacacionales ideales”, declaró un padre mexicano, en respuesta al caso.
Aunque la tarifa de 250 dólares podría parecer un gasto menor frente al total de un viaje internacional, expertos advierten que su implementación sin reglas claras puede generar incertidumbre y disminuir la intención de viaje, sobre todo entre quienes ya enfrentan trámites costosos y lentos para obtener una visa.









