El gobierno estatal de Texas inauguró este miércoles una nueva planta solar en las afueras de El Paso, como parte de su ambicioso plan para diversificar su matriz energética y reducir la dependencia del gas natural. La instalación tendrá capacidad para abastecer a más de 80,000 hogares y generará 500 empleos directos.
El proyecto forma parte del “Texas Energy Forward”, una iniciativa impulsada por legisladores demócratas y republicanos para reducir los apagones como los ocurridos en 2021 y 2023. El estado se ha propuesto alcanzar un 40 % de energía limpia para el año 2030.
La planta cuenta con paneles bifaciales de última generación, capaces de captar energía por ambos lados, lo que mejora el rendimiento en condiciones de poca luz. También integra sistemas de almacenamiento con baterías de litio y monitoreo remoto en tiempo real.
El gobernador Greg Abbott celebró la inauguración destacando que Texas ya no solo es líder en petróleo, sino también en innovación energética. Añadió que las inversiones verdes atraen capital internacional y posicionan al estado en el mapa global de sustentabilidad.
Empresas de tecnología como Tesla, Google y Apple han mostrado interés en adquirir energía limpia directamente de esta planta para sus centros de datos y operaciones industriales ubicadas en la región fronteriza.
Expertos en economía señalaron que este tipo de proyectos también impactan positivamente en las comunidades locales, al atraer inversión, subir el valor de la tierra y abrir nuevas oportunidades de empleo para técnicos especializados.
Sin embargo, algunos grupos ambientalistas han pedido mayor atención a los efectos sobre el ecosistema del desierto y la fauna local. Solicitan también que se aseguren mecanismos de consulta con comunidades rurales antes de futuras expansiones.
Con este nuevo paso, Texas refuerza su posición como un estado clave en la transición energética de Estados Unidos, sin dejar de lado su tradición de liderazgo industrial.









