La DEA anunció hoy la puesta en marcha del Proyecto Portero, una estrategia coordinada con autoridades mexicanas para atacar directamente a los “guardianes” que controlan túneles y rutas de narcotráfico en la frontera entre ambos países.
Este programa involucra a agentes de inteligencia, fiscales y especialistas en seguridad, quienes trabajarán de manera conjunta en un centro de inteligencia territorial para identificar y desarticular las estructuras criminales que operan tras bastidores en el tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína.
El proyecto contempla un entrenamiento especializado, intercambio de datos en tiempo real y planificación operativa en terreno, con participación activa de la Homeland Security Task Force estadounidense.
Las autoridades mexicanas destacaron que este esfuerzo conjuga capacidades técnicas y reforzará mecanismos de coordinación bilateral, un paso histórico en la lucha contra las redes transfronterizas del crimen organizado.
Durante el anuncio, el administrador de la DEA, Terrance Cole, enfatizó que los “gatekeepers” son nodos clave del crimen transnacional: controlan flujos de drogas, armas y capital ilícito, y su eliminación será un golpe directo a la infraestructura delictiva.
Este esfuerzo representa una nueva etapa en la política de seguridad fronteriza, donde combate al narcotráfico y diplomacia binacional convergen en estructuras tácticas y sostenibles.
La efectividad del Proyecto Portero se evaluará a través de detenciones, cierres de túneles seguros, incautaciones y mejoras en los flujos legales de comercio y tránsito.
La expectativa es que esta iniciativa sume resultados tangibles a corto y mediano plazo.









