Este viernes entraron en operación los nuevos carriles de exportación en el Puente de Comercio Mundial en Laredo, lo que ha permitido reducir los tiempos de espera en casi un 30%. La medida fue recibida con entusiasmo por transportistas de Nuevo León y Coahuila.
El proyecto forma parte del plan maestro de modernización fronteriza impulsado por autoridades locales y federales, quienes buscan que Port Laredo conserve su liderazgo como el cruce terrestre más importante de Norteamérica.
Los nuevos carriles incluyen tecnología de monitoreo inteligente que permite agilizar los procesos de inspección y dar mayor seguridad al tránsito de mercancías.
Empresarios de Monterrey señalaron que esta medida reducirá pérdidas económicas ocasionadas por demoras en la frontera, especialmente en sectores como el automotriz y el acerero.
Autoridades texanas aseguraron que esta expansión es solo la primera etapa de un proyecto mayor que contempla inversiones en infraestructura durante los próximos tres años.
Los transportistas destacaron que la reducción en tiempos no solo beneficia a las empresas, sino también a los operadores que enfrentaban largas horas de espera en condiciones difíciles.
Se espera que con estas mejoras, Port Laredo mantenga su posición como referente de innovación logística en el comercio binacional.
Con ello, la frontera entre Texas y Nuevo León da un paso hacia una mayor eficiencia comercial.









