Una amenaza que se acerca a la frontera impulsa medidas urgentes entre ganaderos y autoridades
HISPANIC GLOBAL NEWS/ Javier Amieva
Laredo, Texas.- La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) otorgó una aprobación condicional al primer medicamento diseñado para tratar y prevenir el gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés) en el ganado bovino, una plaga que representa una seria amenaza para la producción agropecuaria y la vida silvestre en la frontera con México.
El nuevo fármaco, llamado Dectomax-CA1, es una inyección de doramectina desarrollada por Zoetis para el tratamiento de infestaciones causadas por larvas de Cochliomyia hominivorax y la prevención de reinfestaciones durante 21 días. La aprobación, anunciada el 30 de septiembre mediante un comunicado, marca un paso importante en los esfuerzos de contención del parásito, que recientemente fue detectado a menos de 70 millas de la frontera sur de Estados Unidos —112 kilómetros—.
“Entendemos la urgencia con la que los agricultores y ganaderos de Estados Unidos piden herramientas para combatir el gusano barrenador del Nuevo Mundo”, dijo el comisionado de la FDA, Martin Makary, al anunciar la decisión.
De acuerdo con la FDA, Dectomax-CA1 estará disponible de inmediato mientras su patrocinador recopila datos adicionales para obtener la aprobación completa. El medicamento, de venta libre, se presenta en presentaciones multidosis de 250 ml y 500 ml, y debe aplicarse por vía subcutánea o intramuscular en el cuello, con una dosis de 1 ml (10 mg de doramectina) por cada 110 libras [50 kg] de peso corporal.
Dectomax-CA1 contiene el mismo principio activo y dosis que Dectomax, un producto previamente aprobado para el tratamiento y control de nematodos y artrópodos parásitos en bovinos y cerdos. El periodo de retiro del medicamento en el ganado es de 35 días, y su uso está restringido: no debe aplicarse en vacas lecheras de más de 20 meses ni en terneros de engorde para evitar residuos.
Timothy Schell, director interino del Centro de Medicina Veterinaria de la FDA, explicó que el organismo determinó que el medicamento es seguro y tiene “una expectativa razonable de eficacia”. Añadió que el gobierno continuará priorizando la revisión de tratamientos veterinarios que ayuden a contener la expansión del gusano barrenador.
“La FDA seguirá agilizando la revisión de medicamentos veterinarios para ayudar a Estados Unidos a combatir esta devastadora amenaza para el ganado de nuestra nación y el sustento de los agricultores y ganaderos que lo cuidan”, dijo Schell.
La aprobación condicional llega en un momento crítico. En agosto, se reportó un caso humano de NWS asociado a viajes y, a finales de septiembre, el parásito fue detectado peligrosamente cerca de la frontera con México. La situación encendió las alarmas entre autoridades sanitarias y ganaderas, que han intensificado las labores de vigilancia y prevención.
El aviso de aprobación fue publicado en el sitio web de la FDA, junto con información sobre otros medicamentos que los veterinarios pueden considerar para uso fuera de etiqueta en especies como bovinos, perros y gatos.
En Texas, el anuncio coincidió con declaraciones del congresista Tony Gonzales, quien alertó sobre la gravedad de la amenaza para la agricultura y la fauna del estado. En entrevista con Reporter-Telegram, el legislador señaló que la presencia del gusano barrenador a menos de 100 millas de la frontera refuerza la necesidad de actuar con urgencia.
“Contener el gusano barrenador es una emergencia nacional que debe abordarse con la máxima urgencia”, declaró Gonzales. “Todo, desde el suministro de alimentos hasta nuestra seguridad nacional, está en riesgo, y con una nueva infestación detectada a tan solo 112 kilómetros de la frontera entre Texas y México la semana pasada, hay más en juego que nunca”.
Con el objetivo de coordinar acciones y acelerar respuestas, Gonzales impulsó la creación del Grupo de Trabajo sobre el Gusano Barrenador del Nuevo Mundo. En él participan legisladores federales y estatales, asociaciones agrícolas, ganaderas y de caza, científicos, expertos veterinarios y productores texanos.
Durante su primera sesión, los integrantes del grupo intercambiaron propuestas sobre contención y prevención, buscando anticiparse a posibles brotes.
La aprobación de Dectomax-CA1 representa una esperanza para los productores y veterinarios que enfrentan el avance del gusano barrenador, pero también subraya la necesidad de una coordinación binacional sostenida para evitar que el parásito cruce la frontera y afecte el ganado mexicano, donde los impactos económicos y ecológicos podrían ser severos.









