El Gobierno de México presentó una propuesta que podría cambiar el panorama financiero del país: la creación del primer banco nacional totalmente digital. El objetivo principal es promover la inclusión financiera y permitir que cualquier ciudadano pueda acceder a una cuenta bancaria sin necesidad de acudir a una sucursal física.
El nuevo banco ofrecerá cuentas sin comisiones, transferencias instantáneas y microcréditos accesibles desde una aplicación móvil. Esta iniciativa busca atender a millones de personas que actualmente no tienen acceso a servicios financieros tradicionales, especialmente en comunidades rurales.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, el proyecto entrará en su primera fase de pruebas durante el segundo semestre de 2026, comenzando en estados del sur como Oaxaca, Guerrero y Chiapas. La meta es llegar a más de 10 millones de usuarios en los primeros tres años de operación.
El banco digital contará con el respaldo del Estado y estará regulado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Además, incluirá herramientas de seguridad avanzadas y soporte multilingüe para garantizar accesibilidad a distintos sectores de la población.
Expertos en tecnología financiera aseguran que el principal reto será generar confianza entre los usuarios, dado que el país aún enfrenta un rezago en educación digital. Sin embargo, destacan que la digitalización financiera es un paso inevitable para impulsar la economía moderna.
El nuevo banco formará parte de una estrategia más amplia que busca digitalizar servicios públicos, mejorar la recaudación y fomentar la cultura del ahorro.
Si logra consolidarse, México se uniría a países latinoamericanos que ya cuentan con bancos digitales estatales, posicionándose como referente regional en innovación financiera.
Esta iniciativa representa una oportunidad para reducir brechas, modernizar la economía y acercar la tecnología a quienes más lo necesitan.









