Industria automotriz presiona a México y EE.UU. por reglas de origen más flexibles

Representantes de la industria automotriz de México, Estados Unidos y Canadá sostuvieron una reunión trilateral para evaluar el impacto real que han tenido las reglas de origen del T-MEC en las plantas de la región. El encuentro, encabezado por el secretario de Economía de México, Raquel Buenrostro, y la representante comercial estadounidense, Katherine Tai, se centró en las dificultades que han enfrentado fabricantes para cumplir con los porcentajes de contenido regional establecidos desde 2023.

Directivos de empresas como General Motors, Magna, Kia México y BMW Group señalaron que, aunque apoyan la integración norteamericana, los requisitos actuales han provocado encarecimiento en autopartes, desajustes logísticos y retrasos en modelos nuevos. Afirmaron que la región debe mantener competitividad ante Europa y Asia, y que reglas demasiado estrictas terminan debilitando a las propias armadoras.

Buenrostro explicó que México no busca flexibilizar las reglas de origen por completo, sino actualizar criterios que permitan equilibrar costos y mantener empleos. Agregó que las nuevas inversiones en el norte del país se han frenado debido a la incertidumbre regulatoria, y que si la industria automotriz no puede operar con claridad, otras cadenas productivas podrían verse afectadas.

Por su parte, Katherine Tai dijo que Estados Unidos está dispuesto a revisar aspectos técnicos, pero que cualquier ajuste debe garantizar que los empleos y la producción se mantengan dentro de Norteamérica. Tai subrayó que los cambios no deben interpretarse como una relajación, sino como un reforzamiento de la integración regional bajo condiciones más realistas.

Los representantes de Canadá, liderados por Mary Ng, expresaron inquietud por el aumento de costos en baterías y componentes electrónicos. Señalaron que estos segmentos son esenciales para el futuro de la movilidad eléctrica y que si no se ajustan las reglas ahora, varias empresas podrían optar por producir fuera de la región.

En la reunión, analistas presentaron proyecciones que muestran que la región podría perder hasta un 8% de participación en el mercado global de automóviles si las reglas de origen continúan siendo tan complejas. Se advirtió que Asia está acelerando inversiones en innovación que podrían dejar rezagada a Norteamérica si no se modernizan los esquemas de cooperación.

Larry Treviño, presidente de la Asociación Nacional de Autopartes en México, pidió un acuerdo antes de marzo de 2026 para evitar incertidumbres en la producción de modelos del siguiente año. Treviño dijo que la industria vive uno de los momentos más retadores en décadas y que no actuar con rapidez sería “darle ventaja a competidores que no están sujetos a estos requisitos”.

La próxima reunión se llevará a cabo en Detroit en febrero de 2026. Las tres delegaciones coincidieron en que, si bien no existe un consenso completo, sí hay disposición para encontrar un punto medio que permita mantener los beneficios del T-MEC sin sacrificar la competitividad. Buenrostro cerró asegurando que el diálogo seguirá siendo la herramienta central para proteger empleos y producción regional.