Austin impulsa nuevo programa para atraer manufactura mexicana

La gobernadora de Texas, Greg Abbott, anunció este lunes un programa de incentivos dirigido exclusivamente a empresas mexicanas de manufactura que buscan trasladar parte de su producción a Estados Unidos. El plan, presentado en Austin junto a líderes del sector privado como Glenn Hegar, contralor estatal, busca fortalecer cadenas de suministro regionales y acelerar la relocalización industrial que ha crecido desde 2023.

El proyecto contempla reducciones fiscales, acceso prioritario a infraestructura logística y acompañamiento para certificaciones federales. Para Abbott, la oportunidad es clara: Texas quiere consolidarse como la capital de la manufactura especializada en Norteamérica. En su discurso, señaló que los empresarios mexicanos han demostrado ser pieza clave para el crecimiento del estado, especialmente en tecnología, autopartes y metalmecánica.

Empresas mexicanas como Metalsa, Nemak y Katcon han mostrado interés preliminar en este nuevo paquete de incentivos, según informó la oficina del contralor. Estas compañías, con fuerte presencia en Nuevo León, podrían expandir operaciones hacia ciudades como Austin, San Marcos y Temple, donde los costos logísticos son bajos y la oferta laboral es competitiva.

La noticia generó una reacción positiva entre cámaras empresariales en Texas, incluyendo la Texas Association of Manufacturers, que aseguró que la integración productiva con México es esencial para enfrentar la creciente presión de los mercados asiáticos. Para ellos, atraer inversión mexicana no solo fortalece cadenas de suministro, sino que genera empleo y especialización.

En paralelo, autoridades estatales señalaron que el programa incluye un fondo de inversión inicial de 900 millones de dólares para infraestructura industrial, especialmente parques especializados y centros de distribución. El objetivo es agilizar reubicaciones y garantizar que las empresas puedan iniciar operaciones en menos de 12 meses.

Por su parte, analistas financieros destacaron que este programa podría acelerar la competencia entre Texas y otros estados como Arizona y Nuevo México, que en los últimos meses también han buscado atraer inversión mexicana. La relocalización se ha convertido en un factor de crecimiento clave y Texas quiere mantener su liderazgo.

El anuncio coincidió con reuniones entre funcionarios texanos y representantes de la Secretaría de Economía de México, quienes discutieron la necesidad de armonizar certificaciones para productos industriales exportados desde ambos lados de la frontera. Las autoridades buscan evitar cuellos de botella derivados de regulaciones duplicadas.

Con esta estrategia, Texas apuesta por reforzar la integración productiva con regiones mexicanas altamente industrializadas, especialmente Nuevo León, Coahuila y Chihuahua. Para los expertos, este nuevo programa podría marcar el inicio de una ola de inversión transfronteriza sin precedentes.