Mosca de la fruta reactiva alertas sanitarias en la frontera sur de Texas

La detección de larvas en Peñitas y La Feria implementa nuevamente la cuarentena a Hidalgo y Cameron, una región marcada por el flujo constante de fruta y mercancías desde México

HISPANIC GLOBAL NEWS/ A. López

Laredo, Texas.- La frontera entre Texas y México volvió a colocarse bajo alerta sanitaria tras la decisión del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos (APHIS) y del Departamento de Agricultura de Texas de restablecer la cuarentena por la mosca de la fruta mexicana en Peñitas, así como también en los condados de Hidalgo y Cameron.

La medida es consecuencia del hallazgo de larvas en una propiedad residencial en Peñitas y en un huerto comercial en La Feria, dos puntos ubicados en una de las zonas con mayor intercambio agrícola y comercial del sur del estado.

La reactivación de la cuarentena impacta directamente a una franja fronteriza donde el tránsito de productos frescos, mercancías y personas ocurre de manera constante. Para productores y autoridades agrícolas, la presencia de la plaga representa no solo un riesgo fitosanitario, sino también un recordatorio de la fragilidad de los controles en una región de importantes intercambios binacionales.

Dale Murden, presidente de Texas Citrus Mutual, describió la situación como un ciclo que se repite en el sur de Texas, particularmente en los condados cercanos a la frontera con México. Desde su perspectiva, las cuarentenas por la mosca de la fruta forman parte de una cadena de eventos que se reactivan una y otra vez mientras no se aplique una solución de fondo.

Murden señaló que Texas es un estado atrapado en un ciclo interminable de cuarentenas por la mosca de la fruta, pues comparte frontera con México que funciona como un corredor agrícola.

El dirigente sostuvo que del lado mexicano no existe una estrategia clara para contener la plaga, lo que termina por trasladar el problema a territorio texano. “No existe ningún plan en México para siquiera remotamente lidiar con las moscas de la fruta, y para agravar el problema en Texas, nuestras poblaciones en los patios nos hacen muy difícil lograr un control total”, explicó.

Murden remarcó que la frontera sur de Texas enfrenta una dificultad adicional: la diversidad de plantas huéspedes disponibles donde se reproduce la mosca de la fruta. En el estado existen más de 80 especies que permiten su reproducción, una condición que complica cualquier esfuerzo para erradicar esta plaga, sobre todo en áreas urbanas y semiurbanas del Valle del Río Grande.

“El patio de cada persona tiene algo que atrae a las moscas de la fruta”, dijo. En ciudades fronterizas donde los árboles frutales forman parte del paisaje cotidiano, el control de la plaga rebasa el ámbito estrictamente agrícola y se convierte en un asunto comunitario.

Para los productores de cítricos del sur de Texas, el riesgo no es menor. Murden advirtió que una infestación fuera de control podría resultar catastrófica para la industria local, una de las más relevantes en esta franja fronteriza.

“A menudo hemos dicho que contraer [el enverdecimiento de los cítricos] o cancro es como lidiar con el cáncer”, señaló. “Estar en cuarentena por la mosca de la fruta es como lidiar con un infarto. Es mucho más repentino e inmediato”.

El presidente de Texas Citrus Mutual destacó el papel de las instalaciones de cría de moscas estériles del APHIS, a las que consideró fundamentales para combatir la plaga. Este tipo de infraestructura busca reducir las poblaciones de la mosca al interrumpir su ciclo reproductivo.

Además, la organización mantiene campañas de divulgación dirigidas a propietarios de viviendas, con el objetivo de promover la recolección de fruta de los árboles y reducir el material hospedante disponible. En una región fronteriza densamente poblada, estas acciones buscan cerrar brechas que la plaga aprovecha para expandirse.

Aun con estos esfuerzos, Murden advirtió que las cuarentenas por la mosca de la fruta continúan siendo aplicadas de manera recurrente en Texas. Desde su punto de vista, regular con mayor rigor la fruta que cruza la frontera resulta esencial para enfrentar el problema de manera estructural.

“Hay que empezar por donde está la fuente, y creo que hasta que tengamos un mejor manejo de las soluciones en México, va a ser lo mismo”, afirmó.