El cruce de Nuevo Laredo–Laredo, Texas, ha iniciado 2026 con un aumento visible en el movimiento de transporte de carga, consolidándose una vez más como el puerto terrestre más activo de América del Norte.
Empresas transportistas reportan jornadas más intensas desde la primera semana del año, especialmente en sectores automotriz, electrodomésticos y maquinaria industrial.
Autoridades del puerto, encabezadas por Steve Lyle, han señalado que los ajustes logísticos realizados en 2025 han permitido procesar mayores volúmenes sin generar cuellos de botella.
Uno de los factores clave ha sido la ampliación de patios de inspección y mejoras en tecnología aduanera.
Del lado mexicano, agencias aduanales también han optimizado procesos, reduciendo tiempos de revisión.
Este dinamismo ha impulsado empleo local tanto en Texas como en Tamaulipas.
Comerciantes y operadores logísticos anticipan que 2026 podría superar cifras récord anteriores.
Nuevo Laredo reafirma su papel como columna vertebral del comercio regional.









