La medida ordena frenar nuevas solicitudes hasta 2027 y exige reportes detallados sobre empleados extranjeros en instituciones financiadas con recursos públicos, en un contexto de presión política y discurso antiinmigrante.
HISPANIC GLOBAL NEWS
Laredo, Texas. – El gobernador de Texas, Greg Abbott, ordenó el martes a todas las universidades públicas y agencias estatales del estado congelar las nuevas solicitudes de visa H-1B, una decisión que intensifica el escrutinio de su administración sobre el empleo de trabajadores extranjeros en instituciones financiadas con dinero de los contribuyentes.
Las visas H-1B son las que tramitan los empleadores estadounidenses para contratar trabajadores extranjeros para empleos especializados que requieren al menos una licenciatura, y sus solicitudes son revisadas y aprobadas por el gobierno federal. En el sector educativo, estas visas son utilizadas con frecuencia por universidades públicas y centros médicos académicos para contratar profesores, investigadores, médicos y otro personal altamente capacitado.
Pero ahora las universidades públicas y las agencias estatales no podrán iniciar ni presentar nuevas peticiones de visa H-1B sin el permiso por escrito de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas, al menos hasta el final de la próxima sesión legislativa, prevista para el 31 de mayo de 2027. La orden representa un freno inmediato a un mecanismo ampliamente utilizado por instituciones educativas y médicas para contratar personal altamente calificado.
Ahora no solo el costo de derechos que el empleador pague para nuevas peticiones de esta visa, que se elevó a 100 mil dólares por expedición,-no renovación-, afectará a empleados estatales.
Además del congelamiento, Abbott instruyó a las agencias estatales y a las instituciones de educación superior a entregar informes detallados a la Comisión de la Fuerza Laboral. Estos documentos deberán incluir el número de solicitudes de visa H-1B nuevas o renovadas presentadas en 2025, el número de titulares de estas visas actualmente patrocinados, los cargos que ocupan, sus países de origen y las fechas de vencimiento de sus permisos migratorios.
La directiva también exige que las agencias y universidades presenten documentación que demuestre que realizaron esfuerzos para ofrecer “una oportunidad razonable” a texanos calificados para postular a los puestos que actualmente ocupan trabajadores con visa H-1B.
“El gobierno estatal debe dar el ejemplo y garantizar que las oportunidades de empleo, en particular aquellas financiadas con el dinero de los contribuyentes, sean cubiertas primero por los texanos”, dijo Abbott al anunciar la medida.
Previamente, durante una entrevista con Mark Davis, presentador de un programa de radio conservador, Abbott señaló que el estado había solicitado información sobre visas a escuelas públicas y universidades, y que esperaba anunciar un “plan de acción” una vez revisados los datos recopilados.
“No veo ninguna razón por la que necesitemos empleados con visa H-1B en nuestras escuelas públicas del estado de Texas. Pero vamos a averiguar si existe alguna habilidad única o lo que sea”, dijo Abbott el lunes.
Durante esa misma entrevista, el gobernador también sugirió que algunos titulares de visas podrían haber sido admitidos antes o durante la administración de Joe Biden y haber permanecido en el país más tiempo del permitido por la ley migratoria.
Correos electrónicos obtenidos por el medio Quorum Report muestran que la oficina del gobernador solicitó la semana pasada a los líderes del Sistema Universitario Texas A&M que proporcionen información detallada sobre empleados extranjeros que trabajan con visas H-1B, para lo que dio plazo límite antes del cierre de operaciones del lunes.
Datos federales de inmigración muestran que, al 30 de septiembre de 2025, el Distrito Escolar Independiente de Dallas empleaba a 230 titulares de visas H-1B, la cifra más alta entre los empleadores relacionados con la educación en Texas. Le siguen el UT Southwestern Medical Center, con 220 y la Universidad Texas A&M, con 210. Otros empleadores relevantes incluyen el UT MD Anderson Cancer Center y la Universidad de Texas en Austin, según los mismos datos.
Defensores de la educación superior han advertido que restringir la capacidad de las universidades para contratar talento internacional podría tener consecuencias económicas para Texas y afectar el flujo de innovación en el estado.
“Lo que ha hecho que la educación superior de Estados Unidos sea la mejor del mundo es que hemos podido atraer a las mejores personas para estos puestos”, dijo Miriam Feldblum, cofundadora y directora ejecutiva de la Alianza de Presidentes sobre Educación Superior e Inmigración, una coalición nacional de líderes universitarios enfocada en política migratoria.









