La frontera en silencio: los cruces migratorios caen a su nivel más bajo en más de medio siglo

HISPANIC GLOBAL NEWS/ A. López

Laredo, Texas.- En el año fiscal 2025, la Patrulla Fronteriza registró apenas 237 mil 538 encuentros con migrantes que cruzaron desde México hacia Estados Unidos, la cifra más baja en más de 50 años, de acuerdo con un análisis del Pew Research Center basado en estadísticas del gobierno federal.

El dato contrasta de forma contundente con los más de 1.5 millones de encuentros de 2024, los más de 2 millones de 2023 y el récord histórico de más de 2.2 millones en 2022, años que marcaron los niveles más altos jamás registrados en la frontera sur.

El desplome no solo rompe con la tendencia de incrementos continuos, sino que sitúa los cruces en niveles que no se veían desde 1970, según los registros históricos de la propia Patrulla Fronteriza.

En este análisis, el término “encuentros” se refiere principalmente a las detenciones realizadas por agentes fronterizos a personas que ingresan a Estados Unidos entre los puertos de entrada. Se trata de eventos, no de individuos únicos, lo que significa que una misma persona puede aparecer más de una vez en las estadísticas si es detenida, deportada y vuelve a intentar cruzar.

Aun con esta aclaración metodológica, la magnitud de la caída resulta contundente. Las cifras del año fiscal 2025 ya reflejan una reducción drástica, pero incluso subestiman la velocidad del descenso ocurrido tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el 20 de enero de 2025.

El año fiscal federal se extiende de octubre a septiembre, por lo que el periodo 2025 incluyó casi cuatro meses bajo la administración de Joe Biden, cuando los encuentros todavía se mantenían en niveles más elevados. Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, los números cayeron de forma acelerada.

Desde febrero de 2025, primer mes completo del nuevo mandato, la Patrulla Fronteriza ha reportado menos de 10 mil encuentros mensuales en la frontera sur.

¿Qué cambios produjeron este desplome?

Históricamente, los cruces migratorios han fluctuado según factores económicos, políticos y de seguridad en los países de origen, así como por los cambios en políticas migratorias de Estados Unidos, México y las naciones de tránsito. El colapso reciente responde a una combinación de acciones aplicadas en ambos lados del Río Bravo durante los últimos dos gobiernos estadounidenses.

Uno de los primeros puntos de inflexión ocurrió en abril de 2024, cuando el entonces presidente Joe Biden y el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador anunciaron un acuerdo para intensificar la aplicación de las leyes migratorias en México, lo que redujo de forma significativa los flujos hacia el norte.

A esto se sumaron nuevas restricciones impuestas por la administración Biden en junio y septiembre de 2024, enfocadas en limitar el acceso al asilo desde la frontera y elevar los riesgos para quienes intentaran cruzar sin documentos.

El cambio se aceleró de manera inmediata con la llegada de Trump al poder en enero de 2025. En sus primeros días declaró una emergencia nacional en la frontera suroeste, ordenó la participación del ejército en tareas de seguridad y eliminó las funciones de solicitud de asilo de la app CBP One.

Además, su administración incrementó los arrestos y deportaciones de migrantes que ya se encontraban dentro de Estados Unidos.