El plan impondría un “Plan lector” estatal que entraría en vigor para el ciclo 2030-2031
HISPANIC GLOBAL NEWS/ A. López
Laredo, Texas.- En un movimiento que podría redefinir la currícula escolar en las aulas públicas, Texas analiza imponer la obligatoriedad de la lectura de pasajes de la Biblia dentro de las clases de lengua y literatura inglesa desde el jardín de infantes hasta el 12º grado. La propuesta, aún preliminar, forma parte de un plan estatal para establecer un canon literario obligatorio para todos los estudiantes.
La iniciativa forma parte de un proyecto que tiene la intención de crear una lista de lecturas predefinidas para que sean asignadas de manera forzosa a cada grado escolar. El borrador, desarrollado por la Agencia de Educación de Texas, abarca múltiples géneros y niveles de complejidad. Incluye desde rimas infantiles y cuentos de hadas en los primeros años escolares hasta discursos históricos y novelas completas en la preparatoria, con el objetivo de establecer una progresión uniforme de contenidos en todo el sistema público.
Dentro de ese conjunto de textos, el plan incorpora diez extractos del Antiguo y el Nuevo Testamento. La selección contempla textos organizados en función de cada grado escolar. Por ejemplo, “Jonás y la ballena” para séptimo grado, “Las ocho bienaventuranzas” del Evangelio de Mateo para octavo grado y el capítulo 3 del Libro de las Lamentaciones para noveno grado.
Además, también se contemplan tres lecturas con temas bíblicos que ya han sido promovidas a través del plan de estudios Bluebonnet Learning del estado. “La regla de oro” para jardín de infantes, “La parábola del hijo pródigo” para primer grado y “El camino a Damasco” para tercer grado. La inclusión de estos materiales refleja un intento de articular contenidos que ya han sido introducidos en marcos curriculares previos.
Los críticos advierten que la obligatoriedad de textos religiosos para todos los estudiantes puede enfrentar cuestionamientos constitucionales. Señalan que la medida podría difuminar la línea entre enseñar sobre religión y promoverla, especialmente en un estado con estudiantes cuyas familias profesan múltiples tradiciones religiosas, así como también hay familias sin afiliación religiosa.
El alcance del proyecto no se limitaría al contenido específico de los textos, sino que implicaría una reorganización estructural de las lecturas asignadas por grado en todo el sistema educativo público estatal. La creación de un canon literario estatal busca estandarizar el contenido académico, lo que representa un cambio relevante en la forma en que se diseñan y aplican los planes de estudio en el estado.
Texas ha ofrecido anteriormente lecciones opcionales con base bíblica, pero la nueva propuesta transformaría ese enfoque al integrarlas como parte de un esquema obligatorio dentro del currículo de inglés.
A pesar del impacto potencial, la implementación no sería inmediata. De acuerdo con el borrador que se está analizando, los nuevos ajustes al plan de estudios entrarían en vigor hasta el ciclo escolar 2030-2031. Este periodo de transición permitiría a los distritos escolares ajustar sus programas académicos, adquirir materiales y capacitar al profesorado para aplicar el nuevo esquema curricular.
La decisión final dependerá de la evaluación y votación de la Junta de Educación del Estado de Texas. Mientras el debate continúa, la propuesta se ha convertido en un punto de discusión sobre el papel de los textos religiosos en la educación pública, el alcance de la autoridad estatal sobre el currículo escolar y los límites entre instrucción cultural y enseñanza religiosa dentro de las aulas.









