Texas busca evitar que los centros de datos saturen su red eléctrica, la alternativa podría contaminar más

Una filial de Amazon, en Texas, recibió este año el mayor permiso de contaminación atmosférica otorgado en todo Estados Unidos

HISPANIC GLOBAL NEWS Javier Amieva

Laredo, Texas.- La expansión de los centros de datos en Texas acarrea consigo un desafío: garantizar que las instalaciones cuenten con suficiente electricidad sin sobrecargar la red estatal. Por eso, el estado impulsa que los desarrolladores de este tipo de instalaciones construyan centrales eléctricas propias para que cuenten con el suministro de energía. Esto ha provocado un crecimiento de proyectos de generación a gas y con ello, el aumento de cantidades considerables de emisiones contaminantes.

Según datos publicados el martes por Global Energy Monitor (GEM), una organización sin ánimo de lucro que rastrea la infraestructura energética mundial, los 12 proyectos de energía a gas más grandes planeados para llevarse a cabo en Texas están destinados específicamente a alimentar centros de datos.

Los documentos de autorización de varios proyectos revelan que tan solo un conjunto de megaproyectos en Texas podrían emitir más de 100 millones de toneladas anuales de gases de efecto invernadero. Además, se prevé que estas instalaciones liberen decenas de miles de toneladas de otros contaminantes.

Por ejemplo, el centro energético GW Ranch, ubicado cerca de Fort Stockton, en el condado de Pecos (y que ahora pertenece a Amazon), recibió este año el mayor permiso de contaminación atmosférica otorgado en todo Estados Unidos. Tan solo este proyecto prevé emitir 33 millones de toneladas anuales de gases de efecto invernadero, que contribuyen al calentamiento global.

Otro de los grandes desarrollos es el Proyecto Matador, de Fermi America, en la región del Panhandle de Texas. La instalación, respaldada por el exgobernador de Texas Rick Perry, contempla 90 turbinas de gas de ciclo combinado, 16 torres de refrigeración y seis generadores de emergencia que podrían alcanzar a liberar en la atmósfera 24 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año.

Más hacia el sureste de Texas, el proyecto de generación de energía para el centro de datos Nexus Hubbard contempla otras 22 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año.

En Laredo, el congresista Henry Cuellar, alertó a que las autoridades estén alerta respecto a otorgar permisos para “mining data centers” ya que estos, no solo consumen grandes cantidades de energía sino que adicionalmente consumen grandes cantidades de agua, en una región que tiene problemas para suministrar del líquido elemento a su población.

La falta de turbinas lleva a opciones más contaminantes

El crecimiento de estos proyectos ocurre además en un momento en que existe una escasez mundial de turbinas de ciclo combinado, lo que está llevando a los desarrolladores a recurrir a tecnologías que pueden instalarse con mayor rapidez, y que son menos eficientes. Entre ellas se encuentran las turbinas de ciclo simple y los motores de gas.

Según el informe de GEM, estas tecnologías generan más emisiones por unidad de electricidad producida que las centrales de ciclo combinado. Los motores y las turbinas de ciclo simple representan casi la mitad de la tecnología de generación prevista para las centrales de gas destinadas a centros de datos en Estados Unidos.

La central eléctrica Kilby, en el oeste de Texas, propone utilizar dos turbinas de gas de ciclo combinado y 15 turbinas de ciclo simple. Este proyecto podría emitir 12 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año.

Otro ejemplo de ello es el proyecto Roman Energy Center, que contempla 640 generadores a gas y 25 motores generadores diésel de emergencia para suministrar electricidad a centros de datos. Las emisiones estimadas ascienden a 8 millones de toneladas anuales.

Como esos, hay otros proyectos que contemplan generadores de gas para abastecerse. De esta manera, Texas enfrenta un desafío a mediano plazo, conseguir que los centros de datos puedan generar la electricidad que necesitan sin trasladar el problema de la saturación de la red a otro problema de gran calado como lo es el aumento de las emisiones contaminantes.