Autoridades de El Paso refuerzan operativos por repunte migratorio nocturno

El gobierno de El Paso activó un protocolo especial después de registrar un aumento inusual de cruces nocturnos durante las últimas dos semanas. El jefe de la Patrulla Fronteriza del sector El Paso, Anthony “Scott” Good, confirmó que el repunte comenzó a finales de octubre y ha ido creciendo conforme noviembre avanza. Según explicó, se trata principalmente de grupos familiares que llegan guiados por redes de contrabandistas que aprovechan las horas con menor vigilancia visual para cruzar en zonas donde el terreno es más riesgoso.

En conferencia de prensa, el alcalde Oscar Leeser dijo que la ciudad no enfrentaba un escenario de descontrol, pero reconoció que el aumento de cruces nocturnos presiona los recursos locales. Explicó que los albergues han mantenido una ocupación alta y que continúan coordinándose con organizaciones civiles para asegurar que las familias reciban atención básica mientras se procesan sus casos. Leeser señaló que el reto ha sido responder a los picos inesperados sin interrumpir los servicios esenciales del municipio.

El jefe de operaciones de CBP en la región, Bernard Cadena, detalló que los agentes están realizando patrullajes con drones térmicos y sensores terrestres que permiten detectar movimientos a varios kilómetros de distancia. Sin embargo, dijo que los contrabandistas se han vuelto más sofisticados y ahora usan distracciones o movimientos simultáneos en múltiples puntos para desviar agentes de las zonas más vulnerables.

Ante esta situación, autoridades locales incrementaron la coordinación con la Guardia Nacional de Texas, lo que ha permitido extender la presencia de efectivos en áreas poco iluminadas. Aunque esta medida ha generado debate, las autoridades aseguran que es necesaria para prevenir accidentes y evitar que familias se pierdan en zonas montañosas donde la temperatura desciende drásticamente durante la noche.

Organizaciones humanitarias como Annunciation House, dirigida por Rubén García, han insistido en que el fenómeno debe atenderse con un enfoque humanitario. García señaló que muchos de los migrantes llegan exhaustos después de semanas viajando por México, y que los cruces nocturnos suelen derivarse de la desesperación por evitar extorsiones o amenazas. Agregó que mientras no existan rutas seguras, los flujos seguirán dependiendo de grupos criminales.

En paralelo, la congresista Veronica Escobar pidió al Departamento de Seguridad Nacional recursos adicionales para enfrentar el repunte sin debilitar operaciones regulares. Escobar dijo que la frontera necesita soluciones realistas, no decisiones improvisadas. Expresó que si bien se deben fortalecer los operativos, también es indispensable acelerar procesos de asilo para evitar saturación de instalaciones.

Las autoridades de El Paso confirmaron que este repunte no está relacionado con un aumento general en toda la frontera, sino que parece ser un fenómeno focalizado en el sector local. Sin embargo, advierten que podría extenderse si no se actúa rápido. Los agentes han detectado grupos más grandes moviéndose de forma organizada, lo que indica la presencia de traficantes que buscan aprovechar la temporada invernal.

Para cerrar la conferencia, Leeser dijo que la ciudad seguirá respondiendo con responsabilidad y coordinación. Aseguró que El Paso ha enfrentado oleadas similares en el pasado y que confía en que con la estrategia adecuada podrán estabilizar la situación sin poner en riesgo a la comunidad ni a los propios migrantes. Las autoridades mantendrán una evaluación diaria durante todo noviembre.