Afirman que la operación fue ejecutada por fuerzas mexicanas con apoyo de inteligencia estadounidense
HISPANIC GLOBAL NEWS/ Redacción
Laredo, Texas.- El diario digital Homeland Security Today US dio a conocer este viernes información relevante de cuáles pueden ser los alcances y consecuencias para la relación Estados Unidos – México del operativo que envolvió al hombre más buscado de Estados Unidos, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, por el que se ofrecían 15 millones de dólares de recompensa, y narra sobre esta operación compartida de inteligencia internacional.
El 22 de febrero, fuerzas del Ejército Mexicano localizaron a “El Mencho” en una cabaña aislada en Tapalpa, en el estado de Jalisco, México. La pista habría surgido del seguimiento a una de sus parejas sentimentales. Al ingresar los efectivos del ejército al inmueble, los escoltas del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación abrieron fuego. Ocho integrantes del grupo criminal murieron. Oseguera fue capturado herido en zonas boscosas cercanas y trasladado en helicóptero hacia la Ciudad de México; sin embargo, falleció durante el vuelo, de acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional.
La dependencia señaló que el operativo fue ejecutado por Fuerzas Especiales del Ejército mexicano con apoyo de la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea Mexicana, y lo describió como una misión soberana mexicana.
Inteligencia compartida para la operación
El componente estadounidense se ubicó en la fase de inteligencia y planeación. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Estados Unidos proporcionó información para apoyar la operación. Washington compiló un paquete de objetivos con datos de agencias de seguridad e inteligencia y lo entregó a autoridades mexicanas.
Este modelo —operación ejecutada por México con inteligencia estadounidense— es el esquema que ambos gobiernos han impulsado como alternativa a escenarios de intervención directa de las fuerzas estadounidenses en territorio mexicano.
Presión política surge efecto
Especialistas dijeron a HsToday que coinciden en que el contexto político influyó en el momento del operativo. El exadministrador interino de la DEA, Robert W. Patterson, señaló que México actuó bajo presión constante de Estados Unidos para golpear a líderes de alto nivel de los cárteles mexicanos.
La analista Vanda Felbab-Brown, del Brookings Institution, describió el resultado como un logro táctico que demuestra cooperación efectiva basada en inteligencia estadounidense. Por su parte, David Mora, del International Crisis Group, interpretó el operativo como una señal política hacia Washington sobre la capacidad de México para neutralizar objetivos prioritarios.
La presidenta Claudia Sheinbaum tenía meses enfrentando presión pública de la administración de Donald Trump para mostrar resultados contra los cárteles. El momento del operativo, según los analistas, tiene un cálculo diplomático evidente, aunque no implica que la operación haya sido dirigida por Estados Unidos.
La dimensión estadounidense
El golpe al CJNG tiene implicaciones directas para Estados Unidos. El grupo criminal ha sido en los últimos tiempos una de las principales fuentes de preocupación en Washington por su papel en el tráfico de fentanilo, metanfetamina, cocaína y heroína.
La DEA estimó en 2019 que dicho cártel era responsable de al menos un tercio de las drogas que ingresaban al país por aire y mar. El fentanilo, un opioide sintético vinculado a la mayoría de las muertes por sobredosis en años recientes, se mantiene como el eje de la presión estadounidense sobre México.
Para la Casa Blanca, la muerte de Oseguera representa una victoria política enmarcada en la designación del CJNG como organización terrorista extranjera en febrero de 2025 y en la presión sostenida sobre el gobierno mexicano.
Cooperación como estrategia
Esta operación también refuerza un mensaje estratégico: la cooperación bilateral puede producir resultados sin recurrir a acciones militares unilaterales de fuerzas estadounidenses dentro de México, un escenario que Washington había mencionado públicamente como posibilidad.
El modelo operativo —México ejecuta, Estados Unidos aporta inteligencia— emerge como la vía preferida por ambos gobiernos para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales.
Aunque el impacto simbólico es alto, especialistas advierten que la eliminación de líderes criminales no garantiza el desmantelamiento de las estructuras del cártel, sino que más bien existe el riesgo de un reacomodo interno en dichas organizaciones delictivas que derive en violencia de represalia.
En Europa, diarios dieron a conocer la noticia y reporteros del Telediario 24H de Madrid, España, realizaron el 26 de febrero una inspección en el rancho de Oseguera Cervantes que presentaron como zona de guerra, sin acordonamientos, sin cuidadores ni autoridades que protegieran evidencia.
Para Estados Unidos, el beneficio es doble: un golpe visible contra una organización vinculada al tráfico de fentanilo y una demostración de que la presión diplomática y la cooperación en inteligencia pueden traducirse en resultados operativos.
Para México, el desafío será contener las posibles consecuencias de ese golpe.









