Fort Bliss, una histórica instalación militar cerca de El Paso, se transformará en el mayor centro de detención de migrantes en Estados Unidos, con apertura prevista para el 17 de agosto de 2025.
Bautizado extraoficialmente como “Camp East Montana”, el complejo comenzará con capacidad para 1 000 personas, pero su infraestructura permitirá crecer hasta 5 000 plazas en cuestión de meses.
El proyecto forma parte de una estrategia federal para intensificar deportaciones y disuadir la migración irregular proveniente de México y Centroamérica, especialmente en picos estacionales de llegada.
La medida ha despertado preocupación en organizaciones humanitarias, que advierten sobre posibles violaciones a derechos humanos y falta de transparencia en los procedimientos de detención.
Para El Paso y Ciudad Juárez, la presencia de un centro de estas dimensiones implica retos logísticos, diplomáticos y de coordinación con agencias federales y consulares.
La saturación de la infraestructura de apoyo humanitario es uno de los principales riesgos, junto con la dificultad para garantizar una supervisión independiente.
El gobierno de Washington busca mostrar resultados inmediatos en control migratorio, aunque expertos señalan que este tipo de instalaciones rara vez atacan las causas estructurales de la migración.
El desarrollo de Fort Bliss será un indicador clave de cómo se aplicará la política migratoria en los próximos meses y de su impacto real en la frontera entre ambos países.









