El alcalde de Houston, John Whitmire, anunció este martes la creación de un fondo municipal destinado a fortalecer la infraestructura energética y proteger a la ciudad de futuros aumentos abruptos en costos de electricidad y gas natural. El anuncio se dio tras varias semanas de presión por parte de residentes y comercios que han enfrentado incrementos superiores al 18% en sus facturas desde octubre.
Durante el evento, realizado en el Ayuntamiento, Whitmire explicó que la ciudad invertirá en la modernización de subestaciones, sistemas de respaldo y baterías comunitarias. Según los análisis internos, Houston es especialmente vulnerable a climas extremos debido a su crecimiento acelerado y a la alta demanda energética de su sector industrial.
Representantes de empresas como CenterPoint Energy y NRG Energy participaron en la presentación, señalando que la volatilidad global en precios de combustibles ha presionado las tarifas locales. Sin embargo, las compañías aseguraron que apoyarán la creación del fondo y colaborarán en la implementación de proyectos que reduzcan la dependencia de redes sobrecargadas.
El alcalde también anunció que la ciudad creará un programa de apoyo para familias de bajos ingresos que han sufrido impactos severos en sus finanzas debido a las facturas elevadas. Este programa cubrirá parte del costo energético durante los meses de invierno y será financiado con una combinación de recursos locales y federales.
Además, la administración municipal explicó que Houston ha comenzado conversaciones con investigadores de la Universidad de Houston para desarrollar modelos predictivos que permitan anticipar fallas en la red. Estos modelos utilizarán datos climáticos, consumo histórico y variaciones regionales en demanda energética.
El anuncio generó reacciones mixtas entre empresarios locales: algunos celebraron la medida como un paso responsable ante el aumento de riesgos climáticos, mientras que otros expresaron preocupación por posibles nuevas cargas fiscales para financiar el fondo. Whitmire respondió que la estrategia está pensada para evitar crisis mayores, como las vividas en Texas en 2021.
El proyecto será presentado el próximo viernes ante el Consejo Municipal, donde se detallará el presupuesto inicial y los plazos estimados para su implementación. De ser aprobado, las primeras obras comenzarían en mayo de 2026, justo antes de la temporada de huracanes.
La propuesta coloca a Houston como una de las primeras grandes ciudades en tomar medidas preventivas ante la volatilidad energética global, priorizando protección comunitaria y resiliencia urbana.









