La administración de Claudia Sheinbaum reforzó los controles en aduanas ante demandas recientes de EE.UU. por eliminar barreras no arancelarias. El enfoque busca limpiar procesos, combatir el fraude y asegurar transacciones legítimas en cruces comerciales clave.
Se detectan múltiples casos de corrupción y abuso por parte de agentes aduanales, lo que motivó la revisión de permisos y licencias. Ebrard y Hacienda coordinaron medidas para garantizar transparencia en las operaciones fronterizas.
La recaudación aduanera ha crecido 25% en el año, superando los 130 000 millones de pesos, según declaraciones oficiales, reflejando mayores ingresos y control efectivo del comercio exterior.
La revisión de barreras no arancelarias se ha convertido en un instrumento de negociación clave: EE.UU. las señala como obstáculos comerciales, mientras México responde fortaleciendo sus procedimientos regulatorios.
La Comisión de Agentes Aduanales ha propuesto auditorías y protocolos más estrictos, buscando evitar irregularidades y garantizar cumplimiento tanto internacional como interno.
Este enfoque busca preservar el flujo comercial, evitar sanciones y demostrar que México es un socio que cumple con normas claras y controles efectivos, crucial en el marco de acuerdos como el T-MEC.
En suma, la modernización aduanal busca balancear apertura comercial con gobernabilidad y legalidad, indispensable para mantener relaciones sólidas con socios internacionales.









