La Secretaría de Economía de México y la Federal Trade Commission (FTC) anunciaron un nuevo marco de cooperación para proteger datos personales en plataformas digitales que operan entre ambos países. La secretaria Raquel Buenrostro afirmó que este acuerdo surge en un momento crítico, cuando el comercio electrónico binacional ha crecido de manera acelerada y millones de consumidores comparten información sensible cada día.
El convenio establece estándares compartidos de privacidad, mecanismos de consentimiento más estrictos y procesos más claros para que las empresas respeten reglas sin duplicar trámites. Buena parte del esfuerzo consistirá en una “interoperabilidad regulatoria” que permita que los marcos legales de ambos países funcionen de forma coordinada.
La comisionada de la FTC, Lina Khan, aseguró que la intención es evitar vacíos legales que permitan a compañías evadir responsabilidad al operar entre múltiples jurisdicciones. Según Khan, los usuarios deben tener garantías reales sobre cómo, cuándo y por qué se usan sus datos, sin importar desde dónde compran o en qué país se encuentran los servidores de la empresa.
El acuerdo contempla también un comité técnico binacional que revisará la implementación y propondrá ajustes cada seis meses. Este comité incluirá especialistas en ciberseguridad, organismos de defensa digital y representantes de sectores empresariales que dependen fuertemente del comercio electrónico.
Uno de los puntos más celebrados es el compromiso de crear talleres de capacitación para mipymes mexicanas, que suelen tener menos acceso a asesoría jurídica y tecnológica. Estos talleres abordarán mejores prácticas de protección, configuración de sistemas y lineamientos para operar en mercados internacionales sin exponer datos de los consumidores.
Además, se trabajará en un sistema de notificación inmediata que permita a autoridades de ambos países responder de forma coordinada ante incidentes de filtración o mal uso de la información. La rapidez en la respuesta será clave para evitar daños mayores en casos de ciberataques.
Organizaciones civiles de ambos países recibieron positivamente el acuerdo, aunque insistieron en que el reto verdadero será la aplicación. Piden que las sanciones sean significativas y que existan vías claras para que los consumidores denuncien abusos, especialmente cuando las empresas operan al margen de ambas leyes.
Con este pacto, México y Estados Unidos buscan garantizar que la confianza digital siga creciendo de manera segura, mientras el comercio electrónico se consolida como uno de los principales motores de la economía binacional.









