● Expertos advierten que la medida podría desincentivar la contratación de extranjeros en Estados Unidos
HISPANIC GLOBAL, Texas.- A dos días de la fecha de inicio de vigencia, aún no conocemos todos los lineamientos para el paquete legislativo aprobado en julio, el “One Big Beautiful Bill Act (OBBBA)”, que introdujo cambios drásticos en el esquema de visados.
Por ejemplo, basado en esta ley, recientemente se aprobó una tarifa de 100 mil dólares por cada solicitud de trabajadores temporales bajo visa H-1B. Este visado es clave para que compañías estadounidenses contraten especialistas extranjeros en sectores como tecnología, ingeniería, salud y logística.
Expertos advierten que la medida podría desincentivar la contratación de talento internacional, afectando tanto a grandes tecnológicas como a empresas medianas y pequeñas en Estados Unidos.
En la frontera con México, donde la demanda de especialistas en logística y comercio internacional es alta, muchas compañías se verán obligadas a evaluar si pueden absorber ese costo o si deben reducir la contratación de personal extranjero, con posibles efectos en la eficiencia de la cadena de suministro.
La propuesta de una nueva visa H-2C
En medio de estas alzas, en el Congreso estadounidense se discute la creación de una nueva visa H-2C, diseñada para trabajadores temporales especializados en sectores estratégicos del cuidado de adultos, no requerirán tener título profesional.
A diferencia de la H-1B, la H-2C tendría requisitos más flexibles y no aplicaría la tarifa de 100K dlls a la expedición, con la intención de mantener competitividad en áreas donde la mano de obra estadounidense es insuficiente.
La iniciativa aún enfrenta debate político y no hay certeza de que se apruebe en el corto plazo. Sin embargo, refleja la preocupación de legisladores y empresarios por mantener un equilibrio entre el control migratorio y la necesidad de sostener industrias esenciales para la economía de Estados Unidos y su relación con México.
Estas son nuevas reglas que debes saber
Tramitar una visa de turista a EE. UU. costará al menos 435 dólares a partir de este 1 de octubre.
La llamada Visa Integrity Fee impondrá un cargo extra de 250 dólares que se sumará a los 185 dólares que ya cuesta la tarifa consular.
En la práctica, obtener una visa B-1/B-2 —la más común entre los mexicanos para viajes de negocios o turismo— tendrá un precio mínimo de 435 dólares, sin contar gastos de mensajería ni eventuales tarifas de reciprocidad.
Según el gobierno estadounidense, el objetivo es reforzar el cumplimiento de las condiciones migratorias y garantizar que los beneficiarios utilicen la visa dentro de los parámetros establecidos.
¿Quiénes pagarán y cuándo aplica el cobro?
El nuevo cargo a visas B1-B2 se aplicará únicamente en el trámite consular, es decir, al momento de emitir o renovar la visa en embajadas y consulados.
Esto significa que quienes ya cuentan con un documento vigente no tendrán que pagar los 250 dólares al entrar a Estados Unidos, ni en aeropuertos ni en cruces fronterizos.
Sin embargo, los viajeros terrestres deberán considerar un gasto adicional: el costo del formulario I-94 —requerido para internarse más allá de la franja fronteriza— subirá de 6 a 30 dólares.
Aunque representa un monto menor frente a la Visa Integrity Fee, este ajuste golpea a quienes cruzan con frecuencia desde ciudades mexicanas hacia Texas, Arizona, California o Nuevo México.
¿Depósito reembolsable o gasto definitivo?
La Visa Integrity Fee funciona como un depósito de cumplimiento: en teoría, el solicitante podría recuperar los 250 dólares si respeta la duración de la estancia, evita trabajar sin permiso y sale del país en los tiempos autorizados.
El problema es que el reembolso solo podrá pedirse cuando la visa haya expirado. Para una B-1/B-2 con vigencia de hasta 10 años, eso significa esperar una década antes de iniciar el trámite.
Además, el Departamento de Estado aún no define cómo se hará la devolución ni qué formularios deberán llenarse. En la práctica, el reembolso existe en el papel, pero su aplicación real todavía es incierta.
Un costo adicional si te expiden tu visa
En conclusión, el panorama migratorio para mexicanos que viajan a Estados Unidos se vuelve más oneroso y complejo y para los empleados especializados es un golpe que muchas empresas no estarán en capacidad de afrontar, especialmente con cambios tarifarios que también afecta al panorama económico-logístico.
Aunque la administración estadounidense plantea estas medidas como mecanismos de seguridad y cumplimiento migratorio, su efecto inmediato sin duda encarecerá los viajes familiares, limitará la movilidad laboral especialmente en estados fronterizos poniendo presión adicional sobre industrias en esta región cuyas empresas dependen de trabajadores especializados y del gasto turístico mexicano.









