Texas demanda a Johnson & Johnson por “ocultar riesgos” del Tylenol en embarazadas

El fiscal general de Texas, Ken Paxton, acusa a la farmacéutica de presuntamente engañar a mujeres sobre posibles efectos del medicamento durante la gestación.
HISPANIC GLOBAL NEWS / JAVIER AMIEVA

Laredo, Texas.- El fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó una demanda contra Johnson & Johnson y su empresa derivada, Kenvue, por presuntamente “comercializar engañosamente” Tylenol, medicamento usado para aliviar el dolor, a mujeres embarazadas mientras ocultaban la existencia de riesgos potenciales de autismo en los niños por nacer. La acción legal promovida por la fiscalía texana llega en medio de una controversia científica que aún no termina de establecer una relación concluyente entre el medicamento y los trastornos del desarrollo neurológico.

Según Paxton, las empresas han ignorado deliberadamente investigaciones que sugieren que la exposición prenatal al acetaminofén —ingrediente activo del Tylenol— podría incrementar el riesgo de autismo y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños.

La demanda cita estudios observacionales, entre ellos, el Estudio de Salud de las Enfermeras II y la Cohorte de Nacimientos de Boston, que habrían encontrado asociaciones entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y un mayor riesgo de trastornos del desarrollo. El debate sobre la validez de dichas investigaciones se intensificó recientemente, luego de que el presidente Donald Trump hiciera referencia a ellas hace un mes, afirmando que el uso de Tylenol durante el embarazo podría aumentar el riesgo de autismo y TDAH en los niños.

El documento judicial también señala que Johnson & Johnson habría violado la legislación estatal al transferir las responsabilidades legales relacionadas con Tylenol a su filial Kenvue, en un intento por deslindar a la casa matriz de la corporación frente a posibles demandas.

“Las grandes farmacéuticas traicionaron a Estados Unidos al lucrarse con el dolor y promover la venta de pastillas sin importar los riesgos”, dijo Paxton en un comunicado difundido el martes. El fiscal ha mantenido un perfil combativo frente a grandes corporaciones y, en particular, frente a la industria farmacéutica, a la que ha acusado de poner sus intereses económicos por encima de la salud pública.

Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) sostiene que no existe evidencia científica que establezca de manera concluyente una relación causal entre el acetaminofén y los trastornos neurológicos. Además, recordó que el paracetamol es, en la actualidad, el único medicamento de venta libre aprobado para tratar la fiebre durante el embarazo, ya que otros analgésicos, como la aspirina o el ibuprofeno, pueden suponer riesgos para el feto en ciertas etapas de la gestación.

Kenvue, que se separó oficialmente de Johnson & Johnson en 2023 y administra la línea de productos de consumo de la marca, respondió a la acción legal con un comunicado en el que criticó con dureza las acusaciones. La empresa describió la demanda de Paxton como una “distorsión deliberada de los hechos”.

“Nada es más importante para nosotros que la salud y la seguridad de las personas que utilizan nuestros productos”, se lee en el comunicado de Kenvue. “Nos defenderemos enérgicamente contra estas acusaciones y responderemos conforme al proceso legal”.

El caso se suma a una larga lista de demandas que enfrentan las grandes farmacéuticas en Estados Unidos, en un contexto de creciente escrutinio público sobre su responsabilidad en crisis sanitarias y sociales, como la epidemia de opioides. Aunque el acetaminofén es uno de los analgésicos más utilizados y con mejor perfil de seguridad del mercado, la controversia en torno a su uso durante el embarazo muestra cómo las tensiones entre la evidencia científica y la desconfianza pública siguen marcando el debate sanitario en el país.