Este lunes, la Texas Space Commission impulsó conversaciones con NASA y el Pentágono para instalar nuevas misiones espaciales en el estado, incluida la posibilidad de ubicar el comando de la Fuerza Espacial en San Antonio o Midland.
Se están considerando incentivos económicos, subsidios públicos y proyectos locales como el primer sitio de lanzamiento público en Midland, que recibió un fondo de $5 millones.
La iniciativa forma parte de una estrategia estatal para diversificar su economía más allá del petróleo y promover industrias de alta tecnología.
Texas ya ha asignado $126 millones del fondo espacial, con más de $150 millones en total destinados a compañías aeroespaciales y proyectos de software de satélites.
Legisladores como Ted Cruz buscan reubicar el cuartel general de la NASA desde Washington a Houston, argumentando que Texas combina infraestructura militar, experiencia industrial y costos competitivos.
Empresarios locales ven esta apuesta como un paso clave para atraer empleo de perfiles STEM y reforzar el ecosistema de innovación regional.
A nivel federal, la medida encaja con la necesidad de reorientar el enfoque tecnológico militar hacia misiones y defensa espacial estratégica.
Si se concreta, Texas podría emerger como un centro líder en EEUU para exploración, defensa y tecnología espacial.









