En el 2023, al menos 41 personas murieron en prisiones estatales. Legisladores y defensores de derechos humanos advierten que el estado expone a miles de personas a condiciones insalubres e inhumanas por clima extremo.
HISPANIC GLOBAL NEWS
Laredo, Texas.- Mientras Texas enfrenta otro verano abrasador, resurgen los cuestionamientos al sistema penitenciario estatal por mantener a decenas de miles de personas encarceladas expuestas a los riesgos propios del inclemente calor de esta temporada en instalaciones carentes de aire acondicionado. De las 100 prisiones en el estado, 69 no cuentan con climatización completa para proteger a los internos, incluidas 14 sin ningún sistema en las zonas de confinamiento.
Durante la ola de calor de 2023, al menos 41 personas murieron en prisiones estatales. Aunque no todos los casos se atribuyeron oficialmente al calor, las cifras despertaron alarma entre legisladores y organizaciones defensoras de derechos humanos, por lo que de cara a un verano que vendrá acompañado de temperaturas alarmantes, la preocupación crece nuevamente.
El representante estatal Terry Canales presentó el Proyecto de Ley 3006, que obligaría a las prisiones a mantener temperaturas entre 18 y 30 °C en dormitorios, unidades médicas y otras áreas clave. Se trata de una iniciativa que ha sido aprobada por la Cámara en tres ocasiones consecutivas con amplio respaldo bipartidista, pero que no ha logrado avanzar en el Senado.
Esta vez, el proyecto quedó nuevamente bloqueado, lo que provocó críticas directas al vicegobernador Dan Patrick, presidente del Senado. “No creo que el vicegobernador Patrick quiera aire acondicionado en las cárceles de Texas”, declaró Amite Dominick, presidenta de Texas Prisons Community Advocates.
Un proyecto similar, presentado por el senador estatal José Menéndez, fue remitido al Comité de Finanzas del Senado, presidido por la senadora Joan Huffman. La propuesta no recibió audiencia.
The Guardian preguntó sobre el tema a Huffman, quien señaló que hay otro proyecto de ley que incluye 118 millones de dólares para la construcción de 11 mil nuevas camas con aire acondicionado.
Sin embargo, el proyecto del que habla la senadora no destinará esos recursos a mejorar las condiciones actuales de las prisiones, sino a ampliar la capacidad del sistema penitenciario, por lo que el problema actual quedaría sin resolver.
Dominick sostiene que el obstáculo no es financiero. “Texas sí tiene el dinero. Teníamos el dinero en nuestro presupuesto básico y lo tenemos en nuestros fondos de emergencia”, afirmó. “En este momento, aproximadamente 88 mil 882 personas están siendo torturadas en nuestras cárceles”.
Un estudio de Jama Network publicado en 2022 abunda acerca de esa preocupación. El análisis, que abarca datos de mortalidad entre 2001 y 2019, concluye que en prisiones sin aire acondicionado, cada grado de temperatura adicional por encima de los 29.4 °C aumenta en 0.7 por ciento la probabilidad de muerte. En total, se atribuyeron 271 muertes al calor extremo durante el periodo de estudio. En contraste, las prisiones con climatización funcional no mostraron incrementos significativos de mortalidad en días de calor extremo.
Pese a estos hallazgos, las propuestas legislativas se continúan topando con resistencia política. Un juez federal ya calificó como “inconstitucionales” las condiciones de calor extremo en las cárceles del estado, aunque al hacerlo no ordenó la instalación inmediata de aire acondicionado en las prisiones. Para los defensores, el mensaje es claro: sin voluntad política, el problema persistirá.









