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Austin, Texas — Texas Public Radio (TPR), puso en marcha una campaña de resiliencia ante la inminencia de que se apruebe la solicitud del presidente Trump al Congreso de anular los mil cien millones en fondos públicos destinados a la radiodifusión pública, medida que, de concretarse, podría desmantelar buena parte de la red de medios de comunicación abierta en zonas rurales del país incluyendo a TPR que sirve de enlace y medio en emergencias en las amplias zonas rurales de Texas.
Líderes de National Public Radio (NPR) y Public Broadcasting Service (PBS) advirtieron que el recorte sería devastador, especialmente para estaciones locales que prestan servicios esenciales en comunidades rurales.
“Sin estaciones miembros de PBS, los estadounidenses perderán programación local única y servicios de emergencia durante crisis,” dijo Paula Kerger, presidenta de PBS.
Katherine Maher, directora de NPR, advirtió sobre despidos inmediatos y cancelaciones de programas, y a la vez calificó la propuesta como inconstitucional, ya que buscaría castigar puntos de vista editoriales.
La solicitud, conocida como rescission request, requiere ser aprobada por mayoría simple en ambas cámaras legislativas dentro de los próximos 45 días. Con una mayoría estrecha, los republicanos solo pueden permitirse unas cuantas deserciones.
Aunque Texas es el segundo estado más poblado del país, su vasta extensión territorial contribuye a una densidad de población relativamente baja en comparación con otros estados. Por ejemplo, estados como Nueva Jersey y Massachusetts presentan densidades significativamente mayores, con más de 400 habitantes por kilómetro cuadrado. En contraste, Texas combina áreas urbanas densamente pobladas con extensas regiones rurales de baja densidad
La Radio Publica, parte de un paquete más amplio de recortes
La eliminación de fondos a los medios públicos es parte de un paquete de $9 mil 400 millones en recortes propuestos por la Casa Blanca, que incluye reducciones al financiamiento de ayuda exterior, como el programa PEPFAR contra el VIH/SIDA. Ese recorte en particular fue rechazado por la senadora republicana Susan Collins, quien afirmó que “ha salvado millones de vidas”.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, dijo que los recortes fueron recomendados por el DOGE, entonces liderado por el empresario Elon Musk, como parte de un esfuerzo por eliminar programas “duplicados y obsoletos”.
Aunque algunos legisladores republicanos como Marjorie Taylor Greene acusan a NPR y PBS de ser “cámaras de eco progresistas”, otros como la senadora Lisa Murkowski (Alaska) han defendido la financiación federal por su impacto en comunidades rurales aisladas.
Por su parte, líderes demócratas como Chuck Schumer y Patty Murray calificaron el intento como un ataque político para silenciar voces críticas. Más de cien legisladores demócratas firmaron una carta en mayo apoyando el financiamiento continuo a las estaciones públicas.









