ICE reduce detenciones tras presión política y cambios en estrategia migratoria

El número de población bajo custodia cae por primera vez desde el regreso de Trump, como resultado de menos arrestos de personas sin antecedentes penales
HISPANIC GLOBAL NEWS/ Javier Amieva

Dallas, Texas. – El número de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) registró una reducción del 12 por ciento entre enero y marzo de 2026, marcando el primer descenso significativo desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.

De acuerdo con datos publicados por la propia agencia, esta reducción obedece principalmente a una disminución en las detenciones de migrantes sin antecedentes penales, un grupo que hasta hace poco había sido el de mayor crecimiento dentro de los centros de detención.

El cambio ocurre en un contexto de presión política creciente. Donde las políticas de Trump enfrentaron críticas tras un operativo de gran escala en el área de Minneapolis. A ello se sumó el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses durante ese incidente y una posterior reorganización en los niveles más altos del Departamento de Seguridad Nacional.

Menos detenciones, pero cifras aún elevadas

A pesar de la caída, los niveles de detención se mantienen en máximos históricos en comparación con administraciones anteriores. Durante marzo, el ICE reportó un promedio diario de 63 mil personas bajo custodia, por debajo de las aproximadamente 72 mil registradas en enero, pero aún por encima de los niveles observados tanto en el gobierno de Joe Biden como en el primer mandato de Trump, cifras que a primera vista son muy altas, pero consideran como “delincuentes” a personas con multas administrativas o civiles, lo cual cambia completamente la percepción.

Los datos preliminares de la primera semana de abril apuntan a que la tendencia a la baja se mantendrá, lo que sugiere un ajuste sostenido en la política de arrestos.

Las personas bajo custodia del ICE enfrentan, en su mayoría, infracciones civiles relacionadas con la ley migratoria, como el ingreso irregular al país o la permanencia más allá del tiempo autorizado por una visa.

Caída marcada entre migrantes sin antecedentes

El descenso más pronunciado se observa entre aquellas persona intervenidas que no cuentan con antecedentes penales. Entre enero y marzo, este grupo se redujo en un 21 por ciento, aunque continúa siendo el más numeroso dentro del sistema de detención migratoria.

En contraste, las disminuciones entre personas con cargos pendientes o condenas previas fueron más moderadas: de 5 por ciento y 4 por ciento, respectivamente.

Este cambio rompe con la tendencia previa, en la que los migrantes sin historial criminal eran detenidos en mayor proporción, alimentando el crecimiento de la población total bajo custodia, sin embargo la condición de “antecedentes penales” y “historial criminal” está aún dentro de una definición de una línea no muy clara.

Ajustes tras operación en Minnesota

Funcionarios de la administración han dejado entrever que la estrategia migratoria fue modificada tras la llamada “Operación Metro Surge”, desplegada en Minnesota.

En febrero, Trump reconoció en una entrevista con NBC News que su gobierno podría “adoptar un enfoque un poco más suave” en las acciones de control migratorio. La declaración se produjo después de que agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza mataran a los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti durante un operativo.

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Entre mediados de febrero —cuando concluyó la operación— y principios de marzo, el ICE realizó en promedio unos mil 40 arrestos diarios. De ellos, cerca del 40 por ciento correspondía a personas sin antecedentes penales.

Menos arrestos colaterales

Otro indicador del cambio es la disminución en los llamados arrestos “colaterales”, es decir, detenciones de personas que no eran el objetivo inicial de un operativo, pero que fueron encontradas sin estatus regular durante las acciones de control.

A inicios de año, más de una cuarta parte de las detenciones se clasificaban como “colaterales”. Para principios de marzo, esa proporción había caído a menos de una quinta parte.

El ICE comenzó a registrar esta categoría de manera sistemática a partir de agosto de 2025, lo que ha permitido identificar variaciones recientes en la forma en que se ejecutan los operativos.

Aunque la mayoría de los arrestos actuales se consideran selectivos, los criterios de selección no siempre son claros. Incluso dentro de estas operaciones dirigidas, aproximadamente un tercio de las personas detenidas carecía de antecedentes penales.

La agencia ha defendido estas prácticas al argumentar que algunos inmigrantes sin historial criminal en Estados Unidos podrían haber cometido delitos en sus países de origen o representar riesgos potenciales para la seguridad pública, como en el caso de presuntos miembros de pandillas, adentrándose en terrenos de extraterritorialidad.

Con todo, la caída en las cifras sugiere que, al menos por ahora, la política de detenciones migratorias presenta una fase de ajuste, en medio de presiones políticas, cuestionamientos públicos y cambios internos en el aparato de seguridad nacional.