Un análisis de Factchequeado identificó que más de 13 mil niños y adolescentes fueron deportados en los primeros 14 meses del nuevo gobierno de Donald Trump; México concentra la mayor cantidad de menores expulsados y Texas aparece como el principal punto de salida.
HISPANIC GLOBAL NEWS / J. Amieva
Laredo, Texas.- El estado de la estrella solitaria se consolidó como el principal punto de salida desde donde se deportan niños y adolescentes migrantes durante los primeros 14 meses de la segunda administración de Donald Trump, en un contexto marcado por el endurecimiento de la política migratoria y los acuerdos con terceros países para recibir deportados.
De acuerdo con un análisis de Factchequeado, basado en registros remitidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al menos 13 mil 816 menores de entre 0 y 17 años fueron deportados entre el 20 de enero de 2025 y el 10 de marzo de 2026. Las cifras no incluyen salidas voluntarias. La organización obtuvo estos datos del Deportation Data Project mediante solicitudes realizadas bajo la Ley de Libertad de Información de Estados Unidos (FOIA, por sus siglas en inglés).
México encabeza la lista de ciudadanías registradas entre los menores deportados y aparece de manera constante en todos los grupos de edad analizados. Junto con Honduras, Guatemala, Colombia y Brasil, concentra más de 65 por ciento de los casos documentados.
En el rango de edades de niños de 0 a 5 años, México registró 585 deportaciones, equivalentes al 19 por ciento del total de ese grupo. Entre los menores de 11 a 17 años, volvió a ocupar el primer lugar con 1,010 casos.
Texas, el principal puerto de deportaciones de niños y adolescentes
El análisis también muestra que Texas fue el principal estado desde donde ICE registró deportaciones de menores durante este periodo, aunque el dato no implica necesariamente que los niños vivieran o fueran detenidos allí.
La relevancia de Texas en la política migratoria de Trump también se refleja en los cruces fronterizos utilizados para las expulsiones terrestres. Entre los mil 766 menores deportados a través de cruces con México, los principales puntos fueron El Paso, con 418 casos; Eagle Pass, con 352; San Ysidro (California), con 246; Hidalgo, con 189; y Brownsville, con 121.
Estos puntos fronterizos se han convertido en puertos clave de la estrategia migratoria estadounidense debido a su cercanía con territorio mexicano y la infraestructura instalada para procesar deportaciones rápidas.
Además de las expulsiones terrestres, más de la mitad de los menores fueron deportados en avión desde aeropuertos internacionales. El Aeropuerto Internacional de Miami encabezó la lista con mil 261 menores deportados, seguido del aeropuerto John F. Kennedy, en Nueva York, con 978 casos, y el Aeropuerto Internacional de Alexandria, en Luisiana, con 855.
Sin embargo, uno de los hallazgos más relevantes del análisis es el incremento de deportaciones hacia terceros países.
Niños deportados a un país diferente al de su origen
Factchequeado identificó 2 mil 665 casos de niños y adolescentes enviados a un país que no es el de su ciudadanía registrada, equivalente a casi uno de cada cinco menores deportados.
México aparece también entre los principales destinos de menores deportados con nacionalidades distintas, con 299 casos documentados. Aunque la lista en realidad la encabeza Panamá con 601.
Este patrón coincide con los acuerdos bilaterales impulsados por la administración Trump para que otros países reciban migrantes expulsados desde Estados Unidos. Según el Migration Policy Institute (MPI), desde enero de 2025 Washington firmó al menos 27 acuerdos con gobiernos dispuestos a aceptar deportados que no son sus ciudadanos.
MPI estima que entre enero y diciembre de 2025 se realizaron alrededor de 15 mil deportaciones a terceros países, de las que aproximadamente 13 mil fueron enviadas a México.
Entre los acuerdos más señalados se encuentra el firmado con El Salvador, mediante el cual el gobierno estadounidense acordó pagar 6 millones de dólares para que el país reciba migrantes de otras nacionalidades, incluidos venezolanos enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).
Otro de los casos destacados es Panamá. Human Rights Watch documentó en febrero de 2025 la expulsión de 299 personas hacia ese país, señalando que se les negó acceso al debido proceso y a solicitar asilo.
Aunque los registros analizados no permiten confirmar si los menores deportados fueron enviados bajo estos acuerdos específicos, Factchequeado encontró casos consistentes con este esquema: niños y adolescentes provenientes de Venezuela, Colombia, Honduras, Ecuador y Perú fueron enviados a países como Panamá, El Salvador o México.
El análisis también evidencia la dificultad para rastrear completamente las rutas de deportación. Más de 4 mil 495 casos aparecen registrados únicamente con nombres de ciudades como Harlingen, Houston o Dallas, en Texas, sin precisar si la salida ocurrió por vía aérea, terrestre o marítima.
Esto ocurre porque dichas ciudades cuentan con distintas instalaciones fronterizas y los registros de ICE no detallan qué tipo de punto fue utilizado en cada caso.
Para México, el fenómeno implica una presión adicional sobre ciudades fronterizas que reciben a menores deportados o en tránsito, muchas veces sin claridad sobre sus procesos legales, condiciones familiares o destino final.









