Norovirus: la amenaza silenciosa que persiste en EU mientras crece la vigilancia sanitaria y el Mundial arranca

El norovirus se suma a una nutrida lista de enfermedades virales que ponen en alerta a las autoridades sanitarias en el país.

HISPANIC GLOBAL NEWS/ J. Amieva

Sacramento, California.- Mientras las autoridades sanitarias estadounidenses refuerzan la vigilancia sobre enfermedades como el sarampión, ébola o el hantavirus, otro virus altamente contagioso continúa circulando de manera constante en el país: el norovirus. La temporada 2025-2026 registró mil 194 brotes, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Los datos recabados desde el 1 de agosto de 2025 hasta el 7 de mayo de 2026 arrojan una cifra considerablemente menor a los 2 mil 534 brotes reportados durante el mismo periodo del ciclo anterior, pero no deja de representar un riesgo importante, pues esta información llega en un momento en que la salud pública vuelve a ocupar un lugar central en Estados Unidos.

En los últimos meses, ha crecido la preocupación entre las autoridades y especialistas por los brotes de distintas enfermedades contagiosas, así como el monitoreo de casos de cara a eventos masivos como el Mundial de Futbol 2026.

En el caso del norovirus, los CDC indican que los niveles nacionales no son inusualmente altos para esta época del año. Sin embargo, el sistema de vigilancia se basa en los casos confirmados por agencias estatales, por lo que algunos contagios podrían no estar siendo contabilizados.

Los registros de aguas residuales muestran además señales de actividad viral elevada en algunas regiones específicas, entre ellas el Área de la Bahía de San Francisco, California, lo que refleja que el virus continúa circulando activamente en distintas comunidades.

Uno de los cambios que más llama la atención de los especialistas es la evolución de las cepas del virus. Actualmente circulan múltiples variantes de norovirus en Estados Unidos. Entre ellas destaca la GII.4, que ha sido una de las más comunes durante años, y la GII.17, una versión más mutada que logra evadir parcialmente la inmunidad desarrollada por muchas personas debido a la menor exposición previa.

Durante la temporada 2024-2025, la cepa GII.17 desplazó a la tradicional GII.4 y se convirtió en la variante predominante en Estados Unidos, siendo responsable de aproximadamente el 75 por ciento de los brotes registrados.

Especialistas en enfermedades infecciosas señalan que esta capacidad para escapar parcialmente de la inmunidad acumulada podría explicar parte de su rápida expansión en los últimos años.

Aunque el norovirus suele asociarse con los meses de invierno, expertos como Aaron Glatt, jefe de enfermedades infecciosas del Mount Sinai South Nassau de Nueva York, advierten que también pueden registrarse repuntes durante el final de la primavera.

Viajes, calor y espacios cerrados favorecen los contagios

La facilidad con la que se propaga el virus es una de las principales preocupaciones de los especialistas.

Al igual que ocurre con el sarampión, el norovirus figura entre las enfermedades más contagiosas conocidas. Una persona infectada puede transmitir el virus a un promedio de hasta siete personas.

Los expertos consideran que factores como los viajes estacionales y las altas temperaturas pueden contribuir a la propagación. El aumento de la movilidad durante periodos vacacionales incrementa el contacto cercano entre grandes grupos de personas, mientras que el calor extremo suele llevar a más individuos a permanecer en espacios cerrados con aire acondicionado, donde el contagio resulta más sencillo.

Los brotes suelen presentarse en lugares con alta concentración de personas, como cruceros, escuelas, hospitales, residencias para adultos mayores y centros de trabajo. Y a pocas semanas de que se lleve a cabo el Mundial de Futbol con sede en Estados Unidos, la vigilancia es de suma importancia.

El virus puede transmitirse mediante contacto directo con una persona enferma, así como al tocar superficies contaminadas y posteriormente llevarse las manos a la boca, o mediante alimentos y agua contaminados.

Una de las vías más comunes de infección ocurre cuando personas enfermas manipulan alimentos antes de servirlos. También existe un mayor riesgo al consumir productos fríos listos para comer, como ensaladas o sándwiches contaminados.

Actualmente, el norovirus es considerado la principal causa de intoxicación alimentaria en Estados Unidos.

Síntomas y tratamiento

Los síntomas suelen aparecer entre 12 y 48 horas posteriores a la exposición al virus.

Entre los más frecuentes se encuentran diarrea, vómitos intensos y calambres estomacales. A diferencia de otras infecciones gastrointestinales, los episodios severos de vómito son una de las características más distintivas del norovirus.

La mayoría de las personas sanas logra recuperarse sin tratamiento específico en pocos días. Sin embargo, los pacientes pueden seguir transmitiendo la infección hasta dos semanas después de los signos de mejoría.

De momento no existe un medicamento específico para controlar o prevenir el norovirus y los antibióticos no son efectivos debido a que se trata de una infección viral.