México.- Después de varios meses de restricciones, Estados Unidos comenzó este lunes 24 de agosto el proceso para reabrir de manera gradual sus puertos fronterizos al ingreso de ganado mexicano, en una decisión que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la relación comercial entre ambos países. La reapertura ocurre después de que las autoridades estadounidenses consideraran que los controles implementados para contener el gusano barrenador del Nuevo Mundo ofrecen actualmente un nivel de seguridad suficiente para permitir nuevamente el movimiento de animales.
El cierre había comenzado después de que se detectaran casos de gusano barrenador en México y representó un golpe importante para los productores que dependen del mercado estadounidense. El ganado mexicano dejó de cruzar hacia Estados Unidos desde julio, mientras las autoridades de ambos países trabajaban en vigilancia, detección y tratamiento de los casos. Ahora, la decisión de reabrir de manera escalonada refleja que Washington considera que las medidas adoptadas durante estos meses han reducido el riesgo a niveles que pueden ser manejados mediante nuevos protocolos sanitarios.
🐄 Una reapertura que comenzará poco a poco
El primer puerto elegido para este proceso se encuentra en Douglas, Arizona, frente a Agua Prieta, Sonora. La elección no fue casual: tanto Arizona como Sonora no han registrado casos confirmados de gusano barrenador desde que el problema volvió a detectarse en México a finales de 2024. Además, el puerto cuenta con infraestructura que permitirá aplicar los nuevos controles establecidos por las autoridades veterinarias de ambos países.
La intención de las autoridades estadounidenses es observar cómo funciona este primer punto de entrada antes de avanzar hacia otras instalaciones. De acuerdo con funcionarios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el resultado de las primeras operaciones será determinante para decidir cuándo y cómo se podrán incorporar otros cruces. Entre los siguientes puntos contemplados se encuentran instalaciones en Nuevo México, incluyendo Columbus y Santa Teresa.
La nueva dinámica será más estricta que antes. Además de los procedimientos sanitarios que ya existían para el movimiento de ganado, se incorporarán medidas específicas relacionadas con el gusano barrenador. El USDA explicó que habrá personal adicional para realizar inspecciones y que también se utilizarán equipos especializados, incluidos perros detectores, con el propósito de reforzar la revisión de los animales que ingresen al país.
🇲🇽🇺🇸 México y Estados Unidos trabajaron en nuevos protocolos
Uno de los elementos centrales para llegar a esta reapertura fue el trabajo conjunto entre el USDA, la agencia estadounidense encargada de la sanidad agropecuaria, y SENASICA, la autoridad mexicana responsable de vigilancia y control sanitario. Durante los meses de cierre, personal estadounidense trabajó con sus contrapartes mexicanas para obtener una visión más precisa de la situación del gusano barrenador y mejorar los mecanismos de detección y reporte.
El USDA señala que actualmente tiene mayor confianza en los sistemas mexicanos de vigilancia, detección, notificación y tratamiento de los casos. Eso no significa que el riesgo haya desaparecido por completo. Las propias autoridades reconocen que ningún sistema sanitario puede garantizar un riesgo de cero, pero consideran que ahora existen suficientes herramientas para identificar y controlar posibles casos antes de que representen una amenaza mayor para el ganado estadounidense.
La reapertura también llega en un momento delicado para el mercado estadounidense de carne. El hato ganadero de Estados Unidos se mantiene en niveles históricamente bajos y los precios de la carne han aumentado. Sin embargo, funcionarios del USDA han insistido en que la decisión de reabrir el comercio se tomó con base en criterios sanitarios y no únicamente por las presiones que existen sobre el suministro de carne.
Para los productores mexicanos, el regreso gradual al mercado estadounidense representa una oportunidad para recuperar una ruta comercial que había quedado interrumpida. El proceso, sin embargo, será observado cuidadosamente por ambos gobiernos. Si el movimiento de ganado a través de Douglas funciona de manera segura y eficiente, las autoridades podrán evaluar la incorporación de otros puertos y avanzar hacia una normalización mayor del comercio. Por ahora, el mensaje es de reapertura, pero también de cautela: el intercambio vuelve a comenzar, aunque bajo controles sanitarios mucho más estrictos que antes.









