- El ranking anual de WalletHub, construido a partir de información del U.S. Census Bureau y otras fuentes federales y económicas, coloca a la ciudad fronteriza entre los mercados más favorables de Estados Unidos para los emprendedores hispanos
HISPANIC GLOBAL NEWS/ J. Amieva
LAREDO, Texas.- Las 495 mil 300 personas que son beneficiarias del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (mejor conocido como DACA) cada vez están más limitados. USCIS sigue aceptando solicitudes iniciales, pero no puede procesarlas, mientras los beneficiarios actuales pueden solicitar renovaciones. Y esto, afecta principalmente a mexicanos, quienes representan el 81 por ciento de los beneficiarios.
El análisis de WalletHub otorgó a Laredo 58.80 puntos y la posición número 19 nacional tanto en Hispanic Business-Friendliness como en Hispanic Purchasing Power. La metodología analiza 23 indicadores relacionados con emprendimiento, propiedad de negocios, crecimiento de ingresos, acceso al financiamiento, empleo, vivienda, educación y costo de vida. Los datos fueron obtenidos del U.S. Census Bureau, Bureau of Labor Statistics, FDIC, Kauffman Foundation y otras instituciones especializadas.
El dato adquiere especial relevancia porque Laredo también ocupa el segundo lugar entre las 182 ciudades analizadas por proporción de residentes hispanos, únicamente detrás de Hialeah, Florida. Pero su ventaja empresarial no puede explicarse solamente por demografía. La ciudad posee una característica difícil de reproducir en otros mercados: una comunidad esencialmente bilingüe y bicultural vinculada durante generaciones con las economías de México y Estados Unidos.
Laredo combina dos grandes polos de crecimiento: una renovada zona comercial, turística y de entretenimiento al norte de la ciudad y una extensa plataforma logística vinculada con Port-Laredo y el comercio con México.
El mercado hispano adquiere otra dimensión
La población hispana tendrá un peso creciente en la economía estadounidense durante las próximas décadas. WalletHub señala que los hispanos y latinos podrían representar alrededor de 28 por ciento de la población de Estados Unidos hacia 2060, mientras que cerca de uno de cada cuatro nuevos negocios ya es de propiedad hispana.
Por ello, la evaluación no mide simplemente dónde existen más residentes latinos. WalletHub divide su metodología entre condiciones para hacer negocios y capacidad económica del mercado hispano. Entre los indicadores se encuentran la proporción de empresas hispanas, la tasa de emprendimiento, supervivencia empresarial, acceso a créditos, costo de oficinas, ingresos, desempleo, vivienda y educación.
La importancia de esta comunidad no significa que Laredo dependa exclusivamente de negocios orientados a consumidores hispanos. Por el contrario, su ventaja consiste cada vez más en que empresarios latinos pueden utilizar la ciudad para acceder a la economía estadounidense sin perder proximidad con México, mientras compañías estadounidenses encuentran allí talento y servicios capaces de operar indistintamente en los dos mercados.
Laredo no perdió su comercio: se adaptó al comercio electrónico y nuevas tendencias
Durante décadas, gran parte de la actividad comercial y turística de Laredo estuvo asociada con el centro histórico y con los compradores mexicanos que cruzaban para adquirir ropa, electrónicos y otros bienes.
Ese patrón cambió. El comercio al menudeo, la gastronomía, el entretenimiento y buena parte de los nuevos servicios se desplazaron progresivamente hacia el norte de Laredo, donde actualmente se concentran desarrollos residenciales, centros comerciales, hoteles, restaurantes y espacios de entretenimiento.
Esto no significa que la ciudad haya dejado de recibir visitantes mexicanos. Laredo continúa recibiendo importantes volúmenes de consumidores y familias procedentes de México durante fines de semana, vacaciones y temporadas comerciales. Lo que ocurrió es que buena parte de esa actividad dejó de concentrarse en el antiguo Downtown y encontró nuevos corredores.
Uno de ellos se extiende hacia la zona del aeropuerto y alrededor del Sames Auto Arena, que con su calendario de espectáculos, restaurantes y servicios circundantes ha contribuido a formar lo que podría describirse como una nueva área no oficial de entretenimiento de Laredo.
A esto se suman corredores como McPherson Road, Del Mar Boulevard, Loop 20 y la Interestatal 35, donde han surgido nuevos establecimientos comerciales, desarrollos residenciales y servicios.
El centro de Laredo dejó de ser una área peatonal porque el turismo que visitaba la frontera de Mexico prefiere hoy la modernidad de almacenes de electrónica y oferta gastronómica con restaurantes de especialidades y centros de entretenimiento familiar.
Dos polos económicos conviven en una misma ciudad
El nuevo perfil de Laredo se entiende mejor observando dos grandes polos. El primero es el corredor urbano del norte, donde se concentran comercio, restaurantes, hoteles, espectáculos, servicios profesionales, vivienda y amenidades. La presencia de tres campos de golf y nuevos desarrollos residenciales. también refleja un mercado que busca atender tanto a residentes como a visitantes, ejecutivos y familias vinculadas con las actividades de comercio internacional, el corazón económico de la región.
El segundo polo es mucho más extenso y, desde el punto de vista económico, extraordinariamente relevante: la infraestructura logística asociada con Port-Laredo.
Almacenes, patios de transferencia, centros de distribución, compañías transportistas, agencias aduanales, instalaciones industriales y vías de comunicación conforman un espacio logístico que físicamente rebasa ampliamente el tradicional núcleo urbano de servicios.
La relación económica con México ha evolucionado y fortalecido toda una región; Laredo, ya no solo depende del consumidor que cruza la frontera para realizar compras. Ahora incluye grandes corredores de almacenes para productos frescos y congelados, componentes, inventarios, bienes y servicios empresariales de cadenas de suministro que utilizan Laredo como puerta de entrada al mercado norteamericano.
Dicho cambio ayuda a entender por qué Laredo aparece en una posición tan alta en el estudio de WalletHub.
Una ventaja que va más allá de la frontera
No se trata simplemente de una ciudad con una alta población hispana. Es un mercado donde un empresario puede acceder simultáneamente a infraestructura estadounidense, consumidores latinos, proveedores mexicanos, servicios bilingües y uno de los corredores comerciales más activos del continente.
La proximidad con el corredor industrial de Monterrey añade otra dimensión. Empresas manufactureras ubicadas en el norte de México requieren almacenes, transportistas, agentes aduanales, seguros, abogados, tecnología, bienes raíces industriales y servicios de distribución del lado estadounidense.
Eso genera espacio para empresas que no necesariamente participan directamente en el movimiento físico de mercancías, pero viven alrededor de él: tecnología, recursos humanos, seguros, cumplimiento regulatorio, seguridad, finanzas, restaurantes, hospedaje, salud y servicios profesionales.
La transformación de Laredo, por tanto, es más amplia de lo que muestran las estadísticas de cruce.
El verdadero activo de Laredo puede estar en haber logrado que dos economías distintas convivan y se complementen: una economía urbana de comercio, turismo, entretenimiento y servicios que se expande hacia el norte y una economía logística de enorme escala que conecta la producción mexicana con Estados Unidos.
WalletHub mide el atractivo para los empresarios hispanos. Pero detrás de la posición número 12 existe una historia económica más profunda.
“Durante generaciones, Laredo fue conocida como la ciudad donde los mexicanos cruzaban para comprar géneros y gadgets de última moda, ante la globalización, hoy sigue recibiendo a esos visitantes, pero además se está consolidando como una ciudad donde empresarios mexicanos, mexicoamericanos y estadounidenses pueden invertir, distribuir, producir, prestar servicios y hacer negocios a ambos lados de la frontera”, expresó Javier Amieva, CEO de Americas Trade Alliance, la organización de apoyo para Port-Laredo y que por décadas ha apuntalado mercadológicamente a las organizaciones promotoras de la ciudad.
Para la ciudad y el propio Port-Laredo, esa combinación le ha conferido una de sus mayores ventajas competitivas: no solamente la logística de mercancía, sino el haber construido alrededor de ello un ecosistema, quizás de los más fuertes en toda América.









