Las remesas siguen creciendo, pero el peso fuerte cambia cuánto rinden en México

México.- Las remesas enviadas a México volvieron a mostrar un comportamiento positivo en dólares durante julio, aunque detrás de esa cifra hay un detalle que está cambiando la manera en que ese dinero se siente en los hogares mexicanos: el fortalecimiento del peso. De acuerdo con los datos más recientes de Banco de México, las remesas alcanzaron aproximadamente 5 mil 571 millones de dólares en julio, un aumento de 3 por ciento frente al mismo mes del año anterior. Con este resultado, los envíos acumularon seis meses consecutivos de crecimiento.

A primera vista, el dato parece completamente positivo. Más dólares están llegando al país y el flujo mantiene una tendencia ascendente. Sin embargo, cuando esos dólares se convierten a pesos, el panorama cambia. La apreciación de la moneda mexicana significa que cada dólar se transforma en una cantidad menor de pesos que hace un año. Para las familias que reciben remesas, esa diferencia puede sentirse directamente en el dinero disponible para comprar alimentos, pagar servicios o cubrir otros gastos.

💸 Más dólares, menos pesos

Durante los primeros siete meses de 2026, las remesas acumuladas llegaron a 36 mil 349 millones de dólares, un crecimiento de 3.1 por ciento. El aumento confirma que los mexicanos que viven fuera del país continúan enviando importantes cantidades de dinero a sus familias.

Pero medir las remesas solamente en dólares puede esconder una parte importante de la historia. Para una familia mexicana, la transferencia normalmente termina convirtiéndose en pesos. Por eso, cuando el tipo de cambio se mueve, el poder adquisitivo de la remesa también cambia.

Según el análisis publicado este miércoles, en julio las remesas disminuyeron alrededor de 3.9 por ciento al convertirlas a pesos, mientras que en términos reales la caída fue todavía mayor al considerar la inflación. Esto significa que el crecimiento observado en dólares no necesariamente se traduce en un crecimiento equivalente del dinero disponible para los hogares.

📉 El tipo de cambio hace la diferencia

El comportamiento del peso es uno de los factores centrales detrás de esta situación. En julio, la moneda mexicana se encontraba más fuerte frente al dólar que durante el mismo periodo del año anterior. Eso beneficia a quienes compran productos importados o realizan determinados pagos relacionados con el exterior, pero tiene un efecto diferente sobre quienes reciben ingresos en dólares.

Imaginemos una familia que recibe una transferencia mensual de 500 dólares. Si el dólar vale menos pesos que un año atrás, esa misma cantidad de dólares genera una cantidad menor de pesos al momento de cambiarla. La familia sigue recibiendo los mismos dólares, pero su presupuesto en moneda nacional puede reducirse.

Por eso, el comportamiento de las remesas no puede analizarse únicamente observando si subieron o bajaron en términos de dólares. También importa el tipo de cambio y la inflación que enfrentan las familias cuando utilizan ese dinero.

🏠 Un ingreso importante para millones de hogares

Las remesas tienen una función particularmente importante en México porque llegan directamente a familias que utilizan esos recursos para diferentes necesidades. Pueden destinarse a alimentación, vivienda, educación, servicios, salud, pequeños negocios o simplemente a complementar los ingresos del hogar.

Cuando el flujo aumenta, existe la posibilidad de que las familias tengan un mayor respaldo financiero. Pero cuando el peso se fortalece o los precios aumentan, parte de ese beneficio puede perderse.

El análisis publicado este miércoles señala que el ingreso real de las remesas se encuentra aproximadamente 24.8 por ciento por debajo del máximo registrado en julio de 2022, después de considerar los efectos del tipo de cambio y la inflación.

Eso ayuda a explicar por qué una cifra récord o cercana a récord en dólares no necesariamente significa que las familias estén recibiendo el mayor poder de compra de los últimos años.

🇺🇸 El vínculo con Estados Unidos continúa siendo fundamental

La enorme mayoría de las remesas mexicanas proviene de mexicanos que trabajan en Estados Unidos. Por eso, el comportamiento del mercado laboral estadounidense también tiene una relación directa con el dinero que llega a México.

Cuando los trabajadores tienen empleos estables y mejores ingresos, existe mayor capacidad para enviar dinero a sus familias. Si las condiciones laborales se deterioran, las transferencias pueden verse afectadas.

El dato de julio, por ahora, muestra que el flujo continúa creciendo. La transferencia promedio también aumentó: pasó de aproximadamente 413 dólares a 426 dólares, según el análisis citado. Sin embargo, al convertir esa cantidad a pesos, el beneficio se reduce debido al tipo de cambio.

📈 Seis meses consecutivos al alza

El crecimiento registrado durante julio mantiene una tendencia que comenzó meses atrás. Las remesas acumulan seis meses consecutivos de avances, lo que representa una señal de resistencia para uno de los principales flujos de dinero provenientes del exterior.

Eso resulta relevante porque las remesas forman parte importante de la economía mexicana y representan una fuente de ingresos para numerosas comunidades. En muchas regiones del país, el dinero enviado desde Estados Unidos tiene una presencia visible en el consumo cotidiano y en los proyectos familiares.

Sin embargo, la evolución futura dependerá de varios factores. El empleo en Estados Unidos, el comportamiento del peso, la inflación mexicana y las condiciones económicas de ambos países pueden determinar cuánto dinero llegará y cuánto podrá comprar una familia con él.

🧮 La misma remesa puede valer diferente

El fenómeno también sirve para entender algo que muchas veces se pierde cuando se habla de cifras económicas: el valor de un ingreso depende de lo que puede comprar.

Una familia que recibe 500 dólares no necesariamente tiene la misma capacidad de compra cada año. Si el peso se fortalece, recibe menos pesos; si los precios aumentan, esos pesos compran menos productos.

Por eso, aunque las remesas estén creciendo en términos nominales, las familias pueden sentir que el dinero rinde menos. El análisis de julio refleja precisamente esa diferencia entre el crecimiento del flujo en dólares y su comportamiento en pesos y términos reales.

🌎 Un flujo que sigue siendo importante

México continúa recibiendo cantidades muy importantes de dinero desde el exterior y los datos de julio confirman que el flujo no se ha detenido. El crecimiento de 3 por ciento anual muestra que las remesas mantienen una trayectoria positiva, aunque las condiciones cambiarias están modificando su impacto.

Para las familias receptoras, el dato más importante no necesariamente será cuánto dinero llega al país en dólares, sino cuánto representa ese dinero cuando finalmente se convierte en pesos y se utiliza para cubrir los gastos del hogar.

El escenario actual deja una combinación interesante: más dólares entrando, pero un peso más fuerte reduciendo su equivalente en moneda nacional. Eso explica por qué el comportamiento de las remesas puede verse positivo desde las estadísticas generales y, al mismo tiempo, sentirse menos favorable en la economía cotidiana de algunas familias.

Durante los próximos meses será importante observar si esta tendencia continúa y qué ocurre con el tipo de cambio. Por ahora, julio deja una fotografía bastante clara: las remesas mexicanas siguen creciendo, pero el valor que tienen para los hogares depende cada vez más de la relación entre el dólar, el peso y los precios que enfrentan las familias.