El encarecimiento del combustible presionó el presupuesto de los hogares durante septiembre. La vivienda, los servicios y otros gastos también mantienen la atención sobre el costo de vida y las decisiones de la Reserva Federal.
La Región.- Mantener un hogar en Estados Unidos continúa siendo un desafío para millones de familias. Los gastos de transporte, vivienda y servicios básicos absorben una parte importante de los ingresos, mientras que el reciente repunte de la inflación vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por el poder adquisitivo.
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0.6% en septiembre, después de registrar un avance de 0.4% en agosto. En los últimos 12 meses, la inflación general llegó a 3.7%, por encima del 3.4% reportado hasta agosto. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó 0.3% en el mes y 2.6% anual.
Gasolina dispara la inflación en Estados Unidos
El combustible fue el principal factor detrás del incremento mensual. Los precios de la gasolina aumentaron 9.1% en septiembre, un movimiento que explicó más de la mitad del avance general del IPC. En comparación con el mismo mes de 2025, el precio de la gasolina acumuló un incremento de 34.2%.
El índice general de energía subió 5.2% durante septiembre y acumuló un aumento anual de 20.4%. En el balance de 12 meses, la electricidad se encareció 4.4% y el gas natural, 5%. Estas variaciones pueden sentirse directamente en los hogares y también repercutir en los costos de transporte y distribución de mercancías.
El encarecimiento de los combustibles vuelve a presionar el presupuesto de los consumidores y complica el panorama inflacionario. El aumento de los costos energéticos también genera preocupación por sus posibles efectos sobre otros bienes y servicios, especialmente cuando las empresas trasladan parte de sus gastos operativos a los precios finales.
Vivienda y automóviles usados también aumentan
Los gastos relacionados con la vivienda continuaron al alza. El índice de vivienda subió 0.4% en septiembre, después de avanzar 0.3% el mes anterior, mientras que el costo de este rubro acumuló un incremento anual de 3.2%.
Otros gastos también registraron aumentos durante el mes. Los automóviles y camiones usados subieron 0.7%, las tarifas aéreas avanzaron 1.2%, la educación aumentó 0.6% y la ropa registró un incremento de 0.3%. Estas variaciones se suman a las presiones que enfrentan las familias al distribuir sus ingresos entre necesidades básicas y otros compromisos.
¿Qué pasó con los precios de los alimentos?
A diferencia de la energía y la vivienda, el índice general de alimentos permaneció sin cambios en septiembre. Sin embargo, los precios no evolucionaron de la misma manera en todos los productos: los alimentos comprados para consumir en casa bajaron 0.1%, mientras que los adquiridos en restaurantes aumentaron 0.2%.
Dentro de los supermercados, los productos lácteos registraron una disminución mensual de 0.9%, mientras que las frutas y verduras subieron 0.5% y las bebidas no alcohólicas aumentaron 0.9%. En el acumulado anual, los alimentos para consumir en casa aumentaron 1.8% y los alimentos fuera del hogar, 3.5%. En conjunto, el índice de alimentos avanzó 2.5% durante los últimos 12 meses.
¿Cómo podría influir en las tasas de interés?
El repunte de los precios mantiene la atención sobre la Reserva Federal (Fed), que busca llevar la inflación hacia su objetivo de largo plazo del 2%. Un aumento persistente de los precios puede complicar sus decisiones sobre las tasas de interés, ya que mantenerlas elevadas influye en el costo de los préstamos, las tarjetas de crédito y otros mecanismos de financiamiento.
La Fed también toma en cuenta otros indicadores económicos y utiliza el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) como una de sus principales referencias para evaluar la inflación. Por ello, el dato del IPC no determina por sí solo el siguiente movimiento de la política monetaria, aunque sí aporta información relevante sobre la evolución del costo de vida.
Qué pueden hacer las familias ante el aumento de precios
Aunque los consumidores no pueden controlar la evolución general de los precios, revisar el presupuesto puede ayudar a identificar gastos ajustables. Comparar precios de alimentos y combustible, analizar los cobros recurrentes y evitar deudas que comprometan una proporción elevada de los ingresos son algunas medidas que pueden contribuir a cuidar las finanzas familiares.
El nuevo reporte muestra que el comportamiento de la inflación sigue siendo desigual: mientras algunos alimentos bajaron o se mantuvieron estables, la gasolina y otros componentes de energía aumentaron considerablemente. Para los hogares estadounidenses, la evolución de estos rubros será clave para determinar cuánto margen queda en el presupuesto durante los próximos meses.









