Cárteles mexicanos ponen la mira en estados fronterizos como California y Texas para robar autos de alquiler en EU

  • Los grupos criminales trasladan miles de vehículos al año a México, mientras las demoras para denunciar los robos y las restricciones al rastreo satelital dificultan su recuperación.

HISPANIC GLOBAL NEWS

San Diego.- California se ha convertido en una de las principales bases de operaciones de cárteles mexicanos que roban automóviles y camionetas de agencias de alquiler en Estados Unidos para trasladarlos a México, donde terminan en manos de integrantes de estas organizaciones criminales.

Una investigación publicada por Los Angeles Times afirma que estos grupos buscan vehículos de modelos recientes, entre ellos camionetas Chevrolet Suburban, Ford Raptor y Toyota, así como SUV de lujo Cadillac Escalade y BMW, para dotar a sus dirigentes de automóviles de alta gama.

Aunque California destaca por la cantidad de casos, no es el único estado envuelto en esta situación. Según relata LATimes, el problema también afecta a Texas y Arizona. Las autoridades y compañías especializadas en recuperación de vehículos de alquiler advierten que los robos también se registran en ciudades alejadas de la frontera, como Nueva York, Chicago y Miami.

La dimensión exacta del fenómeno sigue sin estar clara. Sin embargo, las estimaciones de las empresas dedicadas a recuperar unidades apuntan a que miles de vehículos cruzan bajo este esquema anualmente hacia México y solo una pequeña proporción logra regresar a Estados Unidos.

¿Cómo comienza el robo?

A diferencia de otros robos de automóviles, esta modalidad no requiere grandes operaciones para hacerlo. Todo comienza con el alquiler de manera regular de una unidad. Los cárteles aprovechan los procedimientos de devolución de las compañías para facilitar su desaparición.

De acuerdo con la investigación, una de las tácticas consiste en reclutar a personas dentro de Estados Unidos mediante redes sociales. Los intermediarios les piden alquilar un vehículo durante cinco días y contratar una póliza de seguro que contemple la cobertura correspondiente en caso de robo.

Después, el automóvil se deja estacionado en el aparcamiento de la empresa de alquiler, con las llaves en su interior. Ahí es cuando un integrante del cártel llega por él y lo conduce hacia México antes de que la compañía active los procedimientos necesarios para localizarlo y denunciar su desaparición.

El esquema permite que los grupos criminales aprovechen la diferencia entre la fecha en que una unidad deja de estar bajo su control y el momento en que la empresa puede iniciar formalmente el reporte de robo.

California enfrenta obstáculos para rastrear las unidades

En California, las disposiciones sobre privacidad y seguimiento satelital de vehículos de alquiler representan otro desafío para las compañías, pues existen restricciones que condicionan el uso del GPS para el rastreo de vehículos.

Las agencias de renta de vehículos deben esperar a que venza el plazo de devolución del vehículo y contactar al cliente antes de activar su localización satelital bajo el procedimiento descrito en la investigación. Para entonces, una parte de las unidades desaparecidas ya habría cruzado la frontera con México.

Este intervalo dificulta la respuesta de las empresas, especialmente cuando los vehículos se trasladan rápidamente fuera del territorio estadounidense y quedan sujetos a procedimientos de recuperación que involucran la colaboración de autoridades de ambos países.

Las cifras de la Patrulla de Carreteras de California (CHP, por sus siglas en inglés) ofrecen una referencia sobre la magnitud del problema. Desde 2023, se han recuperado en México aproximadamente 850 vehículos robados en California por año, aunque la estadística no diferencia entre automóviles de particulares y unidades procedentes de empresas de alquiler. No obstante, representantes del sector consideran que una parte importante corresponde a vehículos rentados.

El número tampoco refleja el total de unidades trasladadas al otro lado de la frontera, ya que las compañías especializadas calculan que solo se localiza una fracción de los vehículos desaparecidos.

A estas dificultades se suma el tiempo necesario para formalizar una denuncia. Dependiendo de la legislación estatal y de los procedimientos de cada empresa, pueden transcurrir varios días antes de que un vehículo sea reportado oficialmente como robado.

Los trámites pueden retrasar la búsqueda durante más de una semana

El procedimiento para denunciar la desaparición de un automóvil de alquiler varía entre estados, pero eso puede jugar a favor o en contra de la recuperación del vehículo. Según la investigación, una compañía puede tardar hasta tres días en preparar una notificación formal para exigir al cliente la devolución de la unidad. El envío de esa comunicación por correo certificado puede añadir otros dos días al proceso.

En determinados estados, los requisitos pueden retrasar hasta nueve días la presentación de la denuncia ante la policía. Solo después de completar los pasos correspondientes, el vehículo puede incorporarse a los registros nacionales estadounidenses de incidentes delictivos administrados por el FBI.

La coordinación internacional añade otra demora: el número de identificación vehicular (VIN) debe incorporarse también a las bases de datos mexicanas de automóviles robados.

La investigación señala que, una vez que las unidades llegan a México, el siguiente paso consiste en dificultar su identificación como vehículos robados en Estados Unidos, por lo que las redes delincuenciales recurren a “funcionarios mexicanos corruptos” para cambiar las placas estadounidenses por matrículas mexicanas y registrar los vehículos en la plataforma digital de registro vehicular mexicano.