● Al menos 100 de ellos fueron inhabilitados en agosto; y el país estadounidense comenzó a utilizar un sistema láser para enfrentar drones vinculados con actividades ilícitas
HISPANIC GLOBAL NEWS/ A. López
Laredo, Texas.- Más de 300 drones vinculados a actividades ilícitas han sido neutralizados este año por Estados Unidos en la frontera con México, de acuerdo con la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur (JTF-SB), una cifra que muestra el creciente papel que los drones tienen en las operaciones criminales transfronterizas.
Tan solo durante agosto, este departamento inhabilitó más de 100 sistemas aéreos no tripulados (UAS).
Los drones se han convertido en herramientas cada vez más utilizadas en la frontera, por cárteles y grupos delictivos afines para la vigilancia, el narcotráfico y la coordinación del cruce de migrantes. En 2024, se registraron más de 27 mil incursiones de drones cerca de la frontera sur, la mayoría durante la noche.
Aunque cabe aclarar que las autoridades estadounidenses no detallaron que los más de 300 drones hayan sido destruidos físicamente ni que todos hayan sido neutralizados mediante el láser. El término utilizado por la JTF-SB abarca distintas capacidades para enfrentar estos sistemas aéreos no autorizados.
EU recurre a un láser para frenar drones de los cárteles
Ante esto, la respuesta estadounidense comenzó a incorporar una tecnología que hasta hace poco parecía reservada para escenarios de teatro de operaciones militares: un sistema láser capaz de neutralizar drones.
El 24 de agosto, la JTF-SB utilizó por primera vez en operaciones de protección fronteriza el sistema láser multipropósito de alta energía del Ejército de Estados Unidos, conocido como AMP-HEL.
Dos días después, durante una operación que se extendió hasta la noche del 25 y 26 de agosto, el personal de la Fuerza de Tarea empleó este sistema para interceptar y neutralizar tres drones identificados como hostiles.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, los UAS fueron considerados una amenaza porque estaban siendo utilizados en apoyo directo de actividades que representaban un riesgo físico para personal militar estadounidense y agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Se trató de la primera ocasión en que el AMP-HEL fue utilizado para neutralizar drones vinculados con cárteles en la frontera sur.
Más recientemente, el 4 de septiembre, la JTF-SB reportó que ya había neutralizado 11 UAS vinculados a cárteles mediante el sistema AMP-HEL.
México no niega el uso de drones
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) también informó sobre el episodio ocurrido durante las noches del 25 y 26 de agosto y precisó que los tres drones fueron detectados e inhabilitados en territorio estadounidense.
De acuerdo con la dependencia, la información fue comunicada a través de la Comandancia de la 8/a. Zona Militar, con sede en Reynosa, Tamaulipas.
Sedena señaló que los aparatos tenían características comerciales y eran utilizados por traficantes de personas para vigilar a las autoridades.
La dependencia explicó también que el episodio ocurrió dentro de las operaciones concurrentes, conocidas como operaciones “espejo”, que México y Estados Unidos realizan desde el 5 de febrero de 2025.
Estas acciones consisten en reconocimientos simultáneos a lo largo de la frontera común, pero cada fuerza opera dentro de su propio territorio. El objetivo es combatir el tráfico de armas y drogas y mantener la coordinación entre las autoridades de ambos países.
De herramientas de contrabando a armas para los grupos criminales
El uso de drones por parte de organizaciones criminales en México tampoco es un fenómeno nuevo.
De acuerdo con ACLED, una organización internacional que recopila datos sobre violencia o conflictos armados en todo el mundo, los grupos armados comenzaron a utilizar estos dispositivos hace aproximadamente una década como una herramienta para diversificar el contrabando transfronterizo de drogas. Sin embargo, su utilización evolucionó con el tiempo y ahora incluye vigilancia y ataques.
Entre 2021 y el 21 de agosto de 2026, ACLED registró eventos relacionados con drones armados en 17 de las 32 entidades federativas de México.
Aunque el fenómeno se ha extendido a distintas partes del país, los registros muestran una mayor concentración principalmente en Michoacán, Guerrero y Sinaloa, entidades donde también se concentran algunos de los conflictos más violentos entre organizaciones criminales mexicanas.
La evolución de esta tecnología ha convertido a los drones comerciales en una herramienta cada vez más accesible para las organizaciones criminales, al proporcionarles mayores recursos para realizar tareas de vigilancia y reconocimiento sin exponer directamente a sus integrantes.









