Vecinos del sur de Texas presentan demandas contra  SpaceX por daños residenciales

  • Acusan a Space X, de que pruebas del cohete Starship generaron explosiones sónicas que afectaron sus casas durante un lapso de más de dos años

HISPANIC GLOBAL NEWS/ Javier Amieva 

Brownsville, Texas.- Un grupo de 80 residentes propietarios del sur de Texas llevó a tribunales a SpaceX, asegurando que las pruebas de sus cohetes provocaron potentes explosiones “sónicas masivas” que ocasionaron  daños en  sus viviendas de forma reiterada.

La demanda fue presentada ante el Tribunal del Distrito Sur de Texas y señala que la compañía incurrió en negligencia grave e intrusión debido a los efectos de 11 pruebas realizadas entre abril de 2023 y octubre de 2025. Según los demandantes, las operaciones del sistema Starship generaron niveles extremos de ruido, vibraciones y ondas de choque que impactaron directamente en comunidades cercanas.

“Al llevar a cabo sus operaciones de prueba, lanzamiento y aterrizaje, SpaceX ha sometido repetidamente las áreas circundantes a cantidades extraordinarias de energía acústica”, se lee en el documento legal.

Uno de los puntos centrales del caso son los llamados “estampidos sónicos”, que son las ondas generadas cuando un objeto supera la velocidad del sonido. De acuerdo con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, estos fenómenos pueden llegar a romper cristales y provocar daños estructurales en construcciones.

Los residentes sostienen que las pruebas del cohete —que mide alrededor de 122 metros y está diseñado como un sistema totalmente reutilizable junto con el propulsor Super Heavy— generaron múltiples episodios de ruido prolongado, intrusión con daños a la propiedad, especialmente en ensayos en los que  ambas etapas realizaban maniobras de aterrizaje.

La demanda también destaca la potencia del sistema: el cohete es capaz de  generar más de 16 millones de libras de empuje, una cifra que supera ampliamente la de otros programas espaciales actuales.

Daños y exigencias legales

Los demandantes solicitan un juicio con jurado y buscan una compensación económica que cubra daños, costos legales y honorarios de abogados.

El litigio surge en medio de la rápida expansión de SpaceX en el sur de Texas, donde la empresa ha incrementado tanto la frecuencia de sus lanzamientos como el alcance de sus operaciones. En 2025, la Administración Federal de Aviación -FAA- autorizó a dicha empresa hasta 25 lanzamientos anuales, multiplicando por cinco el límite previo.

La parte en que posiblemente se centrará el juicio es que la FAA autorizó a SpaceX a probar vehículos Starship/Super Heavy regulados principalmente bajo la normativa de lanzamientos comerciales 14 CFR part 450, que rige las actividades de lanzamiento comercial y reentrada, incluidas excepciones de daños inducidos por pruebas. Estas operaciones se supervisan de acuerdo con la Ley de Lanzamiento Espacial Comercial, garantizando la seguridad pública y el cumplimiento de las regulaciones ambientales, en particular la Ley de Política Ambiental Nacional (NEPA).

Además, la compañía impulsó  el desarrollo de Starbase, una nueva comunidad ligada a sus actividades, y ha explorado acuerdos territoriales en zonas cercanas a áreas naturales protegidas.

Las tensiones no terminan ahí. SpaceX también enfrenta otro proceso legal relacionado con el cierre de una playa de aproximadamente 13 kilómetros durante los lanzamientos, un caso que ya llegó a la Corte Suprema de Texas.

Con este nuevo frente judicial, el avance de la industria espacial en la frontera texana vuelve a chocar con las comunidades locales que viven, literalmente, bajo la estela de los cohetes.