Texas busca ser más incluyente e incorporar un mayor número de alumnos  con discapacidad en aulas regulares

  • Un nuevo plan estatal plantea capacitar a más docentes, reducir el número de alumnos por aula y coordinar mejor los servicios; la falta de especialistas aparece como uno de los mayores desafíos.

HISPANIC GLOBAL NEWS/ A. López

Laredo, Texas.- Texas busca cambiar la manera en que los niños pequeños con discapacidad reciben atención educativa, pero el estado todavía no tiene claro cuánto costará implementar las medidas que propone para lograr una mayor inclusión en las aulas.

La poca disponibilidad  de especialistas capacitados aparece como uno de los principales obstáculos. Más de la mitad de las personas de un total de mil 200 que participaron en una encuesta estatal sobre el tema  señalaron la escasez de profesionales, entre ellos maestros de educación especial, terapeutas ocupacionales y logopedas, como una barrera para que los menores con alguna discapacidad puedan compartir espacios educativos con sus compañeros.

Educadores, cuidadores infantiles y otros integrantes de la comunidad participaron en el proceso que sirvió para elaborar el Plan de Inclusión para la Primera Infancia de Texas 2026-2030.

El documento fue desarrollado conjuntamente por la Agencia de Educación de Texas, la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas y la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas, después de que los legisladores estatales les pidieran identificar los obstáculos que dificultan la inclusión y plantear posibles soluciones.

Más capacitación y menos alumnos por aula

Entre las propuestas con mayor relevancia se encuentra la que plantea ampliar la capacitación de los docentes, reducir el número de estudiantes por salón y mejorar la coordinación entre los distintos programas que atienden a niños pequeños.

El plan también plantea que Texas explore nuevas opciones de financiamiento e incentivos económicos para atraer y conservar a educadores y especialistas que trabajan con menores en la primera infancia.

Sin embargo, el documento no señala aún cuánto dinero sería necesario para llevar a cabo estos cambios.

Para Steven Aleman, analista político sénior de Disability Rights Texas, las recomendaciones incluidas en el plan no representan medidas particularmente novedosas, aunque sí considera que están alineadas con prácticas que pueden beneficiar a los niños con discapacidad.

“Si vamos a intentar, por ejemplo, reducir la proporción de alumnos por aula, lo cual sería mucho más importante, especialmente para los niños pequeños, sobre todo para los niños con discapacidades, entonces creo que podríamos empezar a hacer algunas estimaciones o proyecciones sobre lo que se necesitaría para ayudar”, dijo Alemán.

Un sistema dividido entre varias agencias

La inclusión de los menores también enfrenta un problema de coordinación. La atención a la primera infancia en Texas está distribuida entre distintas agencias estatales, cada una con responsabilidades diferentes.

La Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas supervisa el programa de Intervención Temprana para la Infancia, conocido como ECI, que atiende a bebés y niños pequeños elegibles que presentan discapacidades o retrasos en el desarrollo.

Por su parte, la Agencia de Educación de Texas administra la educación preescolar pública y los servicios de educación especial para la primera infancia. La Comisión de la Fuerza Laboral de Texas se encarga del cuidado infantil subsidiado y del sistema estatal utilizado para evaluar la calidad de los servicios de cuidado infantil.

Esta división de responsabilidades entre las agencias puede convertirse en un problema para las familias cuando un niño cumple tres años y debe pasar de los servicios de intervención temprana al sistema de educación pública.

Por ello, una de las metas del nuevo plan es mejorar la coordinación entre dichas  agencias y hacer más sencilla la  transición tanto para los menores como para sus familias.

La propuesta no plantea que todos los niños con discapacidad deban permanecer necesariamente en un aula regular durante toda la jornada.

La legislación federal de educación especial establece que los menores con discapacidades deben recibir educación en el “entorno menos restrictivo”, aunque cuál es ese entorno depende de las necesidades particulares de cada niño.

Pero queda pendiente una de las preguntas centrales: cuánto costará contar con más especialistas, capacitar a los docentes, reducir el número de alumnos por salón y conectar de mejor manera los servicios que actualmente dependen de distintas agencias estatales.