Estados Unidos conserva un desempleo bajo, pero conseguir trabajo ya no es tan fácil como antes

El mercado laboral de Estados Unidos llega al último tramo del año con una combinación poco común: el desempleo continúa en niveles históricamente bajos, pero la creación de nuevos puestos se ha vuelto mucho más lenta. El Departamento de Trabajo informó el viernes que las nóminas no agrícolas aumentaron apenas 29 mil empleos durante septiembre, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 4.2%. A primera vista, ese porcentaje todavía describe un mercado laboral relativamente sólido, pero detrás del número aparece una economía en la que las empresas están contratando con mayor cautela y los trabajadores tienen menos oportunidades de cambiar de empleo buscando mejores condiciones.

El dato de septiembre también llegó acompañado de importantes revisiones. Las cifras de julio y agosto fueron reducidas en conjunto en 60 mil empleos respecto a las estimaciones anteriores. Julio pasó de registrar un aumento de 21 mil puestos a una caída de 10 mil, mientras que agosto fue revisado de 162 mil a 133 mil. Con esos ajustes, la fotografía de los últimos meses muestra una creación de empleo mucho más moderada de lo que habían indicado inicialmente los primeros reportes. La tasa de desempleo, por su parte, se ha mantenido dentro de un rango relativamente estrecho de entre 4.1% y 4.3% desde marzo.

👷 Lo que está cambiando no es solamente cuántos empleos existen, sino el ritmo al que aparecen nuevas oportunidades. Reuters señaló este lunes que los trabajadores estadounidenses han perdido parte del poder de negociación que tuvieron durante el periodo posterior a la pandemia, cuando cambiar de empresa para obtener un mejor salario era una estrategia mucho más común. Ahora las contrataciones avanzan con mayor lentitud y las empresas parecen estar siendo más cuidadosas al ampliar sus plantillas. Al mismo tiempo, los despidos continúan relativamente bajos, lo que evita que el mercado laboral entre en un deterioro más brusco.

El comportamiento de los salarios también ayuda a explicar por qué la percepción económica puede ser diferente al dato de desempleo. La Oficina de Estadísticas Laborales informó que los ingresos promedio por hora aumentaron 5 centavos en septiembre, hasta 37.81 dólares, mientras que en términos interanuales crecieron 3%. Ese incremento continúa siendo positivo, pero Reuters destaca que la inflación ha reducido parte del beneficio que reciben los trabajadores. En otras palabras, tener empleo y recibir un aumento no necesariamente significa contar con mucho más dinero disponible si los precios de bienes y servicios avanzan a un ritmo elevado.

📉 Otro dato que llama la atención es el comportamiento de la manufactura. El sector estadounidense cuenta actualmente con alrededor de 12.6 millones de empleos, una cifra que sigue muy por debajo de los niveles registrados décadas atrás. Reuters señala que, pese a las políticas destinadas a impulsar la producción nacional, el empleo manufacturero actual permanece ligeramente por debajo del nivel que recibió la administración Trump en enero de 2025. Esto no significa que la manufactura estadounidense esté desapareciendo —la productividad y la automatización también han cambiado la forma de producir—, pero sí muestra que aumentar la actividad industrial no necesariamente se traduce de manera automática en grandes incrementos de empleo.

🔎 El panorama que queda es, por tanto, más complejo que decir simplemente que Estados Unidos tiene un desempleo bajo. Hay trabajo, pero el mercado se mueve con menos dinamismo. Las empresas están contratando más lentamente, los salarios avanzan de forma moderada y la inflación continúa afectando el poder adquisitivo. Para los próximos meses, la atención estará puesta en si la desaceleración permanece controlada o termina convirtiéndose en una señal más amplia de enfriamiento económico. Por ahora, el dato oficial de septiembre muestra un mercado laboral que todavía resiste, aunque con bastante menos fuerza que durante los años de mayor expansión después de la pandemia.