El T-MEC entra en una nueva etapa y Washington ya pide opiniones para su revisión de 2027

Estados Unidos abrió formalmente este lunes un nuevo proceso de consulta pública de cara a la revisión conjunta anual de 2027 del T-MEC, uno de los pasos que comenzarán a marcar el rumbo del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) publicó en el Federal Register una convocatoria para recibir comentarios de empresas, organizaciones, trabajadores y otras personas interesadas en el funcionamiento del tratado. El plazo para enviar comentarios escritos o solicitar participar en una audiencia pública vencerá el 12 de enero de 2027 a las 11:59 de la noche, hora del Este.

El movimiento tiene especial importancia porque la primera revisión conjunta del T-MEC se realizó el 1 de julio de 2026, pero Estados Unidos no aceptó en ese momento renovar el acuerdo por un nuevo periodo de 16 años. Eso no significa que el tratado haya dejado de funcionar. El T-MEC continúa vigente mientras las partes mantienen el proceso establecido en el propio acuerdo. Sin embargo, la falta de una confirmación para extenderlo hizo que entrara en juego un mecanismo de revisiones anuales que continuará hasta que los tres países acuerden una nueva extensión o llegue la fecha de terminación prevista actualmente.

📋 Ahora Washington quiere escuchar directamente a quienes utilizan el tratado. La convocatoria solicita comentarios sobre prácticamente cualquier aspecto relacionado con la operación e implementación del T-MEC, incluidos posibles problemas de cumplimiento, recomendaciones para mejorar el acuerdo y asuntos que estén afectando la inversión y la competitividad de América del Norte. También se pide información sobre qué tan efectivo ha sido el tratado para impulsar la productividad, la innovación tecnológica y la competitividad estadounidense. Esto abre una ventana para que sectores empresariales y productivos presenten sus experiencias antes de que llegue la siguiente revisión formal.

La consulta también pone sobre la mesa un asunto que puede resultar especialmente relevante para las empresas que trabajan entre México, Estados Unidos y Canadá: la seguridad económica de Norteamérica. USTR está solicitando propuestas sobre estrategias que puedan fortalecer la competitividad regional y la cooperación entre los tres países. Para compañías que dependen de proveedores, transporte, manufactura o comercio transfronterizo, este tipo de discusiones pueden convertirse posteriormente en recomendaciones concretas sobre cómo debería funcionar el acuerdo. Por ahora, la convocatoria no anuncia cambios específicos al tratado; está abriendo el proceso para recibir propuestas y cuestionamientos antes de la revisión.

🏭 Para México, el proceso será importante porque el T-MEC sostiene una parte considerable de las cadenas productivas que conectan a los tres mercados. Automóviles, autopartes, electrónicos, maquinaria, alimentos y múltiples productos industriales cruzan diariamente las fronteras bajo las reglas establecidas por el acuerdo. Una revisión de este tipo permite que los sectores afectados planteen dónde encuentran obstáculos o qué modificaciones consideran necesarias. Sin embargo, cualquier cambio importante dependerá de las negociaciones entre los gobiernos y no de la consulta pública por sí sola. Lo que comienza hoy es, en esencia, una etapa para recopilar información y posiciones antes de la siguiente revisión.

🔎 El calendario ya tiene una primera fecha clara: 12 de enero de 2027 será el límite para presentar comentarios escritos y solicitar participar en la audiencia. La fecha y el lugar de esa audiencia todavía serán anunciados por USTR. El proceso será especialmente observado por compañías que tienen operaciones en los tres países, ya que sus comentarios pueden ayudar a identificar problemas prácticos en la aplicación del tratado. Por ahora, el T-MEC sigue vigente, pero la decisión de Estados Unidos de no extenderlo durante la revisión de julio abrió un periodo de evaluaciones anuales que coloca nuevamente al acuerdo en el centro de la agenda comercial de Norteamérica.