México refuerza la vigilancia aérea para evitar una posible degradación de su calificación de seguridad

México prepara una renovación de su autoridad de aviación civil después de que una auditoría de Estados Unidos identificara deficiencias que deben corregirse para conservar la máxima calificación internacional de seguridad aérea. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes anunció que la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) recibirá más presupuesto y contará con 100 trabajadores operativos adicionales. La medida busca fortalecer la supervisión del sector y atender las observaciones antes de una nueva revisión prevista para diciembre.

El anuncio llega en un momento importante para la industria aérea mexicana. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) identificó cerca de dos docenas de aspectos que México debe resolver, según información de las autoridades mexicanas citada por Reuters. Si el país no demuestra avances suficientes, podría perder nuevamente la Categoría 1 y ser colocado en Categoría 2 a partir de febrero de 2027. Ese cambio no significaría que todos los vuelos mexicanos dejaran de operar hacia Estados Unidos, pero sí impondría restricciones relevantes para las aerolíneas nacionales.

La diferencia entre ambas categorías tiene consecuencias prácticas. Cuando México estuvo en Categoría 2 durante más de dos años, antes de recuperar la máxima clasificación en 2023, las aerolíneas mexicanas no podían abrir nuevas rutas hacia Estados Unidos ni ampliar determinados servicios. Esto dio ventajas a competidores estadounidenses en uno de los mercados internacionales más importantes para las compañías mexicanas. Una degradación volvería a poner presión sobre las aerolíneas que buscan ampliar sus operaciones, incorporar destinos y responder a la demanda de pasajeros entre ambos países.

El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva, señaló que el Gobierno ha realizado una actualización profunda de las normas y de los mecanismos de supervisión aérea. Además del refuerzo presupuestal y la incorporación de personal, se prevé publicar en las próximas semanas una política aeronáutica nacional actualizada, la primera revisión integral en cinco años. El Gobierno también puso en marcha un plan de navegación aérea con horizonte de 15 años, destinado a orientar las necesidades futuras de infraestructura, equipamiento y organización del espacio aéreo.

Para los pasajeros, estos cambios no se traducen automáticamente en modificaciones inmediatas de vuelos o itinerarios. Su importancia está en la capacidad de las autoridades para supervisar a las compañías, verificar que se cumplan las normas y corregir las deficiencias detectadas. Una autoridad con suficiente personal y preparación puede realizar inspecciones con mayor eficacia, dar seguimiento a los procedimientos de seguridad y responder a las exigencias técnicas de los organismos internacionales. No obstante, el aumento de recursos tendrá que acompañarse de resultados verificables para que la FAA considere atendidas sus observaciones.

La próxima revisión de diciembre será una prueba importante para la estrategia mexicana. Las autoridades tendrán que demostrar que las medidas anunciadas no se quedan únicamente en cambios administrativos, sino que se reflejan en una supervisión más sólida y en el cumplimiento de los estándares exigidos. La calificación de seguridad aérea influye en la capacidad de crecimiento de las aerolíneas y en la competitividad del sector, por lo que el resultado tendrá implicaciones para las empresas y para los viajeros que se desplazan entre México y Estados Unidos. Por ahora, el objetivo es corregir las deficiencias a tiempo y evitar las restricciones que implicaría una nueva degradación.