Texas volvió a colocarse entre los estados con mayor crecimiento del empleo en Estados Unidos. Un reporte difundido el 20 de octubre por la oficina del gobernador Greg Abbott, con base en cifras de empleo federales, señaló que el estado incorporó 154,300 puestos de trabajo no agrícolas entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026. El crecimiento anual fue de 1.1%, una tasa que superó en 0.8 puntos porcentuales el avance nacional, de acuerdo con los datos citados por el Gobierno estatal.
Las cifras muestran el tamaño del mercado laboral texano. En septiembre, el estado registró un total de 14 millones 461 mil 300 empleos no agrícolas. Además, la población ocupada, que incluye a trabajadores independientes, alcanzó aproximadamente 15 millones 246 mil 400 personas. La fuerza laboral —es decir, las personas que trabajan o buscan empleo— sumó cerca de 15 millones 948 mil 400, con un incremento mensual de 15,800 personas. Estos indicadores ofrecen una perspectiva más amplia que el número de puestos creados, porque también ayudan a entender cuántas personas participan en el mercado laboral.
El crecimiento del empleo puede tener efectos importantes en las comunidades texanas, desde las grandes áreas metropolitanas hasta las ciudades medianas que buscan atraer nuevas empresas. Cuando se crean puestos de trabajo, aumentan las oportunidades para quienes buscan incorporarse al mercado laboral o cambiar de ocupación. Sin embargo, el impacto en los hogares depende también del tipo de empleo disponible, los salarios, las prestaciones y el costo de vida de cada región. Por eso, una cifra estatal positiva no significa necesariamente que todas las industrias o localidades estén creciendo al mismo ritmo.
Los datos difundidos por las autoridades también muestran que el comportamiento varía entre sectores. Según el informe de empleo estatal publicado el 16 de octubre, la manufactura registró el mayor aumento mensual dentro del sector privado durante septiembre, con 4,700 puestos adicionales. Los servicios profesionales y empresariales sumaron 1,600 empleos, mientras que el sector de información agregó 1,400. Estos movimientos reflejan que la creación de puestos no depende de una sola actividad económica, aunque las cifras mensuales pueden cambiar a medida que se actualizan los registros.
Otro indicador importante es la tasa de desempleo. La información estatal publicada el 16 de octubre situó la tasa de desempleo desestacionalizada de Texas en 4.4%, sin cambios respecto al mes anterior. Esto significa que el crecimiento del empleo convive con personas que continúan buscando trabajo. Para evaluar la fortaleza del mercado laboral, los economistas suelen observar en conjunto la creación de puestos, la participación de la población en la fuerza laboral, los salarios y el desempleo, en lugar de basarse en un solo dato. También es importante considerar que las estadísticas pueden revisarse posteriormente conforme llegan nuevos registros.
El resultado anual refuerza la posición de Texas como uno de los principales mercados laborales del país, pero el reto será mantener ese dinamismo y lograr que las oportunidades se distribuyan de manera amplia. Para trabajadores y familias, la pregunta no es solamente cuántos empleos se crean, sino qué tan accesibles son, cuánto pagan y si permiten cubrir gastos como vivienda, transporte y servicios. Las próximas publicaciones laborales ayudarán a determinar si el crecimiento continúa durante los últimos meses del año y qué sectores mantienen mayor impulso. Por ahora, las cifras de septiembre ofrecen una señal positiva para la economía estatal, aunque no eliminan los desafíos que enfrentan quienes buscan un empleo estable y bien remunerado.









