Mundial 2026 permitirá analizar la calidad del aire en Texas

  • Investigadores de la Universidad de Texas en Arlington aprovecharán la llegada de millones de visitantes para analizar cómo el aumento del tráfico y la actividad aérea impactan la calidad ambiental de la región

HISPANIC GLOBAL NEWS

Arlington, Texas.- La Copa Mundial de la FIFA de 2026 no solo atraerá a miles de aficionados a Arlington y al norte de Texas quienes generarán una importante derrama económica en la localidad. Para un grupo de investigadores de la Universidad de Texas en Arlington (UTA), el torneo también representa una oportunidad para estudiar cómo los eventos masivos afectan la calidad del aire y qué efectos pueden tener sobre las comunidades locales.

Durante la competencia, especialistas de la universidad utilizarán sensores instalados en el estadio AT&T y en el Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth (DFW) para monitorear cambios en las condiciones atmosféricas que puedan resultar del incremento de visitantes, vuelos y circulación vehicular.

El proyecto busca generar información que permita entender mejor el comportamiento de la contaminación en una de las regiones con mayor crecimiento demográfico de Estados Unidos y ofrecer herramientas para que autoridades locales diseñen estrategias destinadas a mejorar la calidad del aire.

Yunyao Li, profesora adjunta de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente y directora del Laboratorio de Inteligencia Atmosférica y Modelado de la UTA, explicó para TPR que el objetivo principal es identificar las fuentes de contaminación.

“El Mundial nos ofrece una prueba de estrés única y real”, señaló Li. “Con más visitantes, más coches, más autobuses y mayor actividad aeroportuaria, podemos observar qué contaminantes relacionados con el tráfico aumentan, hasta dónde llegan los efectos y si ciertos barrios se ven más afectados que otros”.

La magnitud del torneo permitirá recopilar información difícil de obtener en circunstancias normales. Además, los resultados servirán para anticipar los desafíos ambientales que podría enfrentar el norte de Texas conforme continúe creciendo su población.

De acuerdo con datos recientes del Consejo de Gobiernos del Centro Norte de Texas (NCTCOG, por sus siglas en inglés), la región podría alcanzar una población de nueve millones de habitantes durante el próximo año, lo que daría cabida a mayor contaminación si no se hace algo al respecto.

Li señaló que el desarrollo necesario para atender ese crecimiento demográfico podría traducirse en mayores niveles de contaminación, aunque todavía existen interrogantes sobre cuáles son las principales fuentes responsables y qué contaminantes requieren una atención prioritaria.

“Esta investigación no se había realizado antes”, dijo Li. “El estudio sobre la calidad del aire centrado en esta región es insignificante en comparación con otras grandes áreas metropolitanas de Estados Unidos. Estos datos son de un estudio nuevo y pueden brindarnos información novedosa”.

Los registros obtenidos durante la Copa Mundial podrán compararse con información recopilada antes y después del torneo para identificar patrones y tendencias.

Una región bajo observación

Entre los contaminantes que generan preocupación se encuentran gases como el monóxido de carbono producido por vehículos de gasolina, así como partículas suspendidas provenientes del polvo, el humo y otras fuentes. Diversos estudios han documentado los efectos negativos de estos contaminantes tanto para el medio ambiente como para la salud humana.

“La mala calidad del aire puede afectar a todo el mundo, pero algunos grupos son más vulnerables”, dijo Li. “Esto incluye a los niños, los adultos mayores, las personas con asma y las personas con problemas cardíacos o pulmonares”.

Según la investigadora, la exposición prolongada a contaminantes atmosféricos puede provocar irritación pulmonar, así como también agravar síntomas de asma, reducir la capacidad respiratoria e incluso aumentar el riesgo de padecimientos cardiovasculares y respiratorios.

Por esa razón, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) estableció estándares nacionales para distintos contaminantes. Sin embargo, varios condados del norte de Texas han registrado durante años niveles superiores a los límites recomendados.

Ante este panorama, el equipo de la UTA trabaja en la construcción de una red regional de monitoreo que permita obtener una visión más detallada de las causas de la contaminación atmosférica, en este caso vinculada a la afluencia de multitudes a eventos masivos en el área metropolitana de Dallas-Fort Worth.

Los investigadores consideran que el tráfico vehicular figura entre las principales fuentes de emisiones contaminantes en la región, aunque reconocen que el fenómeno responde a múltiples factores que aún deben analizarse con mayor profundidad.