California se alista para el Super Bowl entre operativos migratorios y toneladas de aguacate mexicano

Mientras la emblemática Área de la Bahía se prepara para recibir a miles de aficionados en uno de los eventos deportivos más importantes del año, la presencia anunciada de agentes federales de inmigración provoca nerviosismo 

HISPANIC GLOBAL NEWS/ A.López

Santa Clara, California.- California vive días de intensa preparación rumbo al Super Bowl LX, que se celebrará en Santa Clara, en el corazón del Área de la Bahía. Decenas de miles de aficionados ya comienzan a llegar a la región, mientras autoridades locales afinan planes de transporte, seguridad y logística para uno de los eventos deportivos y comerciales más relevantes del año en Estados Unidos.

Los responsables del transporte público se reunieron el sábado para detallar cómo facilitarán la movilidad de los asistentes y mostrar algunas innovaciones tecnológicas pensadas para atender la alta demanda durante el evento. En paralelo, la transformación del Moscone Center está completa, ya que a partir del martes abrió sus puertas la Super Bowl Experience, uno de los principales puntos de atracción para aficionados y turistas.

Sin embargo, la antesala del Super Bowl no está exenta de tensión. Funcionarios locales confirmaron a medios estadounidenses que se espera la presencia de agentes del Servicio de Aduanas y Control de Inmigración de Estados Unidos (ICE) durante el partido que se disputará en Santa Clara. De acuerdo con la información difundida, el equipo de Investigaciones de Seguridad Nacional de ICE ha trabajado históricamente en el Super Bowl y en otros eventos deportivos de gran escala, principalmente con tareas enfocadas en prevenir la trata de personas y combatir la venta de productos falsificados.

Aun así, la posibilidad de que se lleven a cabo  operaciones de control migratorio durante este evento genera  inquietud entre autoridades municipales. “La administración nos ha dicho que planean que ICE esté presente en el Super Bowl. No sé cuánto de eso sea retórica”, declaró Matt Mahan, alcalde de San José, a la cadena KTVU.

Ante estas versiones, la alcaldesa de Santa Clara, Lisa M. Gilmor, emitió un comunicado para transmitir  un mensaje de calma y certidumbre a residentes y visitantes: “No hay operaciones planificadas de control de inmigración del ICE asociadas con los eventos del Super Bowl en Santa Clara”, afirmó de manera tajante.

Gilmor subrayó que cualquier presencia federal durante la semana del Super Bowl forma parte de los protocolos de seguridad habituales  que se aplican en cada edición del evento así como en otros grandes encuentros deportivos nacionales que convocan a un importante número de asistentes. “Dicha presencia se centra exclusivamente en la seguridad pública: proteger a los aficionados, empleados, atletas y a la comunidad circundante”, señaló.

Touch Down del  aguacate mexicano

Mientras California se prepara para recibir a miles de personas de todas partes del mundo, otro protagonista del Super Bowl vuelve a ocupar un lugar relevante en el evento deportivo: se trata del el aguacate mexicano. A pesar de las recurrentes amenazas arancelarias y la persistente incertidumbre comercial, México continúa siendo el pilar del suministro de aguacate en Estados Unidos, representando alrededor del 90 por ciento de la disponibilidad de la fruta.

El Super Bowl es, año con año, el fin de semana en el que más aguacate se consume en Estados Unidos. El guacamole se ha convertido en un alimento infaltable  de las reuniones familiares y de amigos durante el “Big Game Sunday”, impulsando una demanda extraordinaria que depende casi por completo de las exportaciones mexicanas.

De acuerdo con datos de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), para este año se proyecta el envío de más de 120 mil toneladas de aguacate mexicano a Estados Unidos con motivo del acontecimiento deportivo. 

Todo esto ocurre en un contexto político complejo. Aunque la administración Trump ha amenazado con imponer un arancel del 25 por ciento a todas las importaciones mexicanas, los aguacates permanecen, por ahora, libres de aranceles bajo el Acuerdo comercial vigente entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), siempre que cumplan con las reglas de origen establecidas.

Así, mientras California afina los últimos detalles para el Super Bowl entre discursos de seguridad, temores migratorios y celebraciones masivas, la economía cotidiana del evento —desde los estadios hasta las salas de estar— vuelve a apoyarse en un producto clave del campo mexicano. Un contraste que resume la compleja interdependencia entre ambos países, incluso en medio de tensiones políticas y comerciales.