Durante el arranque de 2026, el Consejo Empresarial de Comercio Exterior de México (CENCOMEX) ha intensificado su agenda para consolidar nuevos corredores industriales entre el norte de México y el sur de Texas, con especial énfasis en manufactura avanzada, logística inteligente y proveeduría regional. Líderes empresariales sostienen que el nearshoring ya no es una tendencia pasajera, sino una reconfiguración estructural de la economía norteamericana.
En reuniones recientes encabezadas por el presidente del organismo, Jorge Castañeda Gutiérrez, junto con representantes de empresas como FEMSA Logística, Grupo Alfa, Schneider Electric y Kansas City Southern de México, se trazaron planes para ampliar parques industriales estratégicos en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, conectados directamente con cruces de alto volumen en Texas.
CENCOMEX ha identificado que uno de los mayores cuellos de botella para el crecimiento comercial es la saturación de infraestructura fronteriza, por lo que impulsa inversiones privadas complementarias a proyectos públicos de expansión vial, ferroviaria y aduanera. El objetivo es reducir tiempos de cruce y costos logísticos en un entorno donde cada minuto impacta cadenas de suministro globales.
Empresarios destacan que la relocalización de empresas asiáticas hacia México ha superado expectativas iniciales. Tan solo en los últimos seis meses, más de 70 nuevos proyectos industriales han sido anunciados en el norte del país, con inversiones que superan los 6 mil millones de dólares, principalmente en sectores automotriz eléctrico, electrónica y dispositivos médicos.
No obstante, CENCOMEX también ha advertido sobre riesgos crecientes, como la presión sobre energía eléctrica, disponibilidad de agua industrial y formación de talento técnico especializado. Por ello, el organismo trabaja con universidades tecnológicas y gobiernos estatales para alinear programas educativos a las nuevas necesidades productivas.
Autoridades federales mexicanas, encabezadas por la secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, han respaldado estas iniciativas con estímulos fiscales y procesos de permisos más ágiles, buscando mantener a México como destino competitivo frente a países de Centroamérica y Asia.
Analistas consideran que el trabajo coordinado entre CENCOMEX, empresas privadas y gobiernos está sentando las bases de un nuevo modelo industrial binacional, donde la frontera deja de ser solo un punto de cruce para convertirse en una región productiva integrada.
La visión para 2026 es clara: transformar la frontera en uno de los polos manufactureros más dinámicos del hemisferio.









