Estados Unidos reabre un cruce para importar ganado mexicano y reactiva el ingreso de caballos

El comercio agropecuario entre México y Estados Unidos dio un nuevo paso este lunes 26 de octubre, con la reapertura del puerto de entrada de Columbus, Nuevo México, para las importaciones de ganado bovino mexicano. En paralelo, las autoridades estadounidenses reanudaron el ingreso por tierra de caballos y otros équidos a través de Santa Teresa, también en Nuevo México. Las dos medidas forman parte de una estrategia gradual para recuperar operaciones comerciales sin dejar de lado las medidas sanitarias destinadas a contener el gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga que representa un riesgo para la ganadería.

Animal and Plant Health Inspection Service

La decisión fue anunciada por el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS), organismo dependiente del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). La dependencia explicó que la reapertura de los cruces se realiza de manera escalonada y está sujeta a evaluaciones sobre las condiciones sanitarias, la capacidad de inspección y la infraestructura disponible. El objetivo es restablecer el movimiento de animales desde México sin retirar los controles que buscan impedir que ejemplares infectados ingresen al territorio estadounidense. Por ello, la reactivación de estos puntos fronterizos no debe interpretarse como una autorización general para importar ganado por todos los cruces de la frontera.

Animal and Plant Health Inspection Service

Para el sector ganadero mexicano, la reapertura de un punto de entrada puede representar una alternativa adicional para colocar animales en el mercado estadounidense. Sin embargo, el impacto comercial dependerá de los requisitos que deban cumplir los embarques, de la capacidad operativa de las instalaciones y de las condiciones que establezcan las autoridades sanitarias. La medida anunciada confirma la reanudación de las importaciones de bovinos por Columbus, pero no establece por sí misma un volumen de animales que vaya a cruzar ni garantiza que todos los productores puedan utilizar ese puerto de entrada de inmediato. La operación seguirá condicionada al cumplimiento de los procedimientos vigentes.

Animal and Plant Health Inspection Service

En el caso de los caballos y otros équidos, el procedimiento será particularmente estricto. APHIS informó que los animales deberán someterse a inspecciones y tratamientos antes de su exportación y cumplir posteriormente una cuarentena de siete días en instalaciones aprobadas por el USDA, ubicadas del lado estadounidense de la frontera. Durante esta etapa, las instalaciones de cuarentena situadas en el lado mexicano de Santa Teresa permanecerán cerradas. La dependencia explicó que el esquema permitirá evaluar cómo funcionan los nuevos controles antes de ampliar las operaciones a otros cruces autorizados.

Animal and Plant Health Inspection Service

La reapertura también está vinculada con el calendario que las autoridades estadounidenses han establecido para otros puntos fronterizos. Si las condiciones sanitarias y operativas se mantienen favorables, Nogales, Arizona, será el siguiente puerto previsto para reanudar las importaciones de ganado bovino, con fecha programada para el 30 de noviembre de 2026. APHIS aclaró que ese paso dependerá de que existan las condiciones necesarias para realizar inspecciones seguras y de que la infraestructura requerida esté lista. La fecha constituye una previsión oficial, no una garantía incondicional de apertura.

Animal and Plant Health Inspection Service

El reto para los próximos meses será encontrar un equilibrio entre la recuperación de las operaciones comerciales y la prevención de riesgos para la sanidad animal. Para productores, transportistas y empresas relacionadas con el comercio pecuario, cada cruce que vuelve a operar puede ampliar las alternativas logísticas, pero también exige cumplir procedimientos de inspección y tratamiento que no pueden darse por terminados. APHIS señaló que continuará evaluando otros puertos de entrada conforme a la evolución de las condiciones sanitarias y la efectividad de las medidas de mitigación. Por ahora, Columbus y Santa Teresa representan dos avances concretos dentro de un proceso que todavía depende de revisiones técnicas y decisiones posteriores.