La empresa Saronic Technologies construirá en Brownsville embarcaciones de desembarco para la Armada estadounidense; la producción comenzará en 2028 y las primeras entregas están previstas para 2029
HISPANIC GLOBAL NEWS/ A. López
Laredo, Texas.- El Valle del Río Grande sumará una nueva actividad vinculada con la industria de defensa de Estados Unidos, luego de que Saronic Technologies fuera seleccionada por la Armada estadounidense para construir en Brownsville embarcaciones de desembarco utilitarias (LCU, por sus siglas en inglés) de próxima generación.
Los buques serán fabricados en Port Alpha, el nuevo astillero con sistemas productivos de avanzada que la empresa de tecnología marítima autónoma desarrolla actualmente en el puerto de esa ciudad fronteriza.
La producción de las LCU de clase 1700 está programada para iniciar en 2028, mientras que las primeras entregas a la Marina de Estados Unidos se esperan para 2029. La inversión inicial de construcción e implementación entre los tres astilleros asciende a 280 millones 521 mil 389 dólares.
El que Brownsville haya sido elegido como sede para este astillero de la marina representa una nueva conexión entre la frontera de Texas y la creciente industria de fabricación naviera y de defensa estadounidense. La ciudad, colindante con Matamoros, Tamaulipas, incorporará así a su actividad portuaria un programa destinado directamente a la Armada de Estados Unidos, más allá de las actividades comerciales que tradicionalmente caracterizan a esta región fronteriza.
Brownsville se prepara para fabricar buques militares
De acuerdo con Saronic, Port Alpha fue concebido para producir tanto embarcaciones de superficie autónomas de gran tamaño como buques tripulados, con el objetivo de responder a las necesidades actuales de la Marina mientras desarrolla capacidades para una futura flota híbrida, en la actualidad este proyecto, es una extensa instalación de construcción naval autónoma de última generación valorada en 3.240 millones de dólares cuya construcción representa un fuerte impulso para el puerto de Brownsville, en el sur de Texas.
“Este premio refleja el tipo de colaboración que nos propusimos construir con la Armada, donde la velocidad, la disciplina en los costes y una base industrial moderna se refuerzan mutuamente”, dijo Dino Mavrookas, cofundador y director ejecutivo de Saronic.
El directivo señaló que las instalaciones de Brownsville buscan conectar las capacidades tradicionales de construcción naval con las nuevas tecnologías autónomas.
Según Mavrookas, la compañía también pretende contribuir a reducir la demora que suelen enfrentar los astilleros estadounidenses al echar mano de procesos de fabricación que permitan acelerar la producción.
“Conscientes de la urgencia del momento, Saronic está ayudando a abordar el importante retraso que enfrentan los astilleros estadounidenses con una de las primeras construcciones de Port Alpha. Estamos abordando la producción rápida de un buque tripulado vital que la Armada necesita hoy, mientras nos preparamos para satisfacer las necesidades de un futuro marítimo autónomo”, dijo.
Los buques de la clase LCU 1700 están destinados a reemplazar directamente a las clases LCU 1610 y 1650 de la Armada, algunas de las cuales llevan más de 50 años en servicio activo.
Los nuevos modelos tendrán una capacidad de carga útil de 170 toneladas y un alcance operativo aproximado de mil 200 millas náuticas. El contrato establece que cada uno de los tres astilleros seleccionados construirá entre dos y tres prototipos mientras desarrolla y perfecciona sus procesos de fabricación con miras a una eventual producción a mayor escala.
El proceso de adquisición fue financiado mediante la Ley One Big Beautiful Bill (OBBBA) y utiliza las facultades para la creación de prototipos contempladas en el artículo 4022 del Título 10 del Código de los Estados Unidos.
La apuesta de Saronic coloca al puerto de Brownsville dentro de una expansión de las capacidades de fabricación marítima y de defensa que se desarrolla en el sur de Texas, al tiempo que busca incrementar la capacidad de producción de la base industrial naval estadounidense.
El proyecto también puede ampliar la actividad económica alrededor del puerto de Brownsville, ya que la construcción naval requiere infraestructura, proveedores, materiales, transporte y trabajadores especializados. De esta manera, la expansión de Port Alpha coloca al Valle del Río Grande en una posición especial dentro de la cadena de producción relacionada con la defensa nacional estadounidense y refuerza el papel que Texas desempeña en esta industria.









