Texas presiona por agua del Río Bravo mientras el gusano barrenador amenaza al ganado

Trump amenazó a México que de no cumplir con la entrega de agua del Bravo, habría consecuencias

Hispanic Global News / Javier Amieva

MISSION / EDINBURG, Texas.— El sur de Texas recibió este martes una señal largamente esperada: México comenzará a entregar volúmenes de agua pendientes bajo el Tratado de 1944, en un intento por reducir el déficit acumulado en el tiempo y estabilizar el suministro para agricultores del Valle del Río Grande. El anuncio llegó en medio de otro frente de preocupación para la región: la amenaza del New World Screwworm (gusano barrenador del ganado), que ya impacta el mercado de becerros de engorda y complica la recuperación del hato bovino.

La presidenta de México ordenó cumplir con la entrega de agua, a pesar de la necesidad presente también en el país azteca del vital líquido, pero quizás la revisión del tratado -T-MEC-, presionó más para evitar incumplir y que ello deje a su país en desventaja en las negociaciones.

En una mesa redonda con productores citrícolas en Mission, la secretaría de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, detalló que México se comprometió a presentar un plan de cumplimiento y a liberar 202 mil acre-feet antes de marzo, además de elevar entregas posteriormente. También afirmó que el acuerdo incluye un piso de al menos 350 mil acre-pies por año, incluso en condiciones de sequía, y reuniones mensuales de seguimiento para garantizar el cumplimiento del ciclo quinquenal.

El gobernador Greg Abbott atribuyó el avance a una aplicación más estricta del tratado por parte del gobierno federal, mientras que Rollins subrayó que Washington mantiene “herramientas” de presión comercial —incluida la amenaza de aranceles— para asegurar que los compromisos se cumplan. En paralelo, el propio USDA y el Departamento de Estado difundieron una declaración conjunta sobre el acuerdo, presentándolo como una vía para dar “estabilidad” a comunidades rurales y productores de la región fronteriza.

La disputa hídrica tiene un trasfondo técnico y político que se arrastra por décadas. Bajo el Tratado de Aguas de 1944, México debe entregar a EU, 1.75 millones de acre-pies en ciclos de cinco años (promedio de 350 mil anuales) desde la cuenca del Río Grande/Río Bravo, mientras EU entrega a México agua del Río Colorado. Para Texas —en particular el Valle del Río Grande— los incumplimientos se traducen en menor riego, recortes de siembra y costos crecientes.

En la mesa con productores, el congresista Henry Cuellar que recientemente visitó México, insistió en que la región no puede depender únicamente del Río Grande y urgió a explorar fuentes alternas del vital elemento y tecnologías como desalinización, además de reforzar prácticas de conservación y eficiencia (por ejemplo, riego por goteo). El mensaje: el alivio inmediato no elimina la vulnerabilidad estructural frente a sequías y sobreasignación del recurso.

Bioseguridad: el gusano barrenador y el efecto dominó en el ganado

El segundo eje del viaje de Rollins a la zona fronteriza fue la bioseguridad. En Moore Air Base en Edinburg, Tx, autoridades federales y estatales celebraron la culminación de una nueva instalación para dispersión de moscas estériles, pieza clave de la estrategia para controlar al gusano barrenador, un parásito capaz de devastar ganado y fauna silvestre. El USDA describió la puesta en marcha de la nueva planta como un refuerzo para operar a lo largo de la frontera y, si fuera necesario, dentro de Estados Unidos.

La alarma creció tras reportes recientes vinculados a larvas detectadas en un equino en Florida, y el gobierno de Texas incluso activó mecanismos de respuesta preventiva ante el riesgo económico para el estado. Ganaderos señalan que el temor al parásito ya ha tenido un costo: la interrupción de importaciones de ganado de engorda desde México, que suele complementar el abasto en un mercado estadounidense de oferta ajustada.

En CattleCon 2026, analistas del sector estimaron que en 2025 el mercado ganadero se quedó corto de alrededor de un millón de cabezas que habrían ingresado desde México, añadiendo presión a precios en un momento en que la reconstrucción del hato aún no despega.

Señales del mercado: WASDE anticipa precios más firmes en 2026

El contexto de oferta limitada aparece también en los reportes oficiales. El WASDE de febrero (USDA) apunta a dinámicas más estrechas y precios más fuertes en buena parte del complejo de ganado y lácteos para 2026, aun con ajustes al alza en producción de carne roja. En particular, el USDA elevó proyecciones de precios de ganado terminado y cerdos, y llevó el precio “all-milk” -o todo producto lácteo- de 2026 a 18.95 dólares por hundredweight (por cada 100 libras promedio).

La lectura para el sur de Texas es doble: si el acuerdo de agua se cumple, puede aliviar el estrés de productores agrícolas (cítricos y cultivos intensivos en riego) y con ello recuperar capacidad productiva; pero la amenaza sanitaria del gusano barrenador mantiene en tensión a la ganadería, presionando costos, flujos comerciales y expectativas de oferta para 2026–2027. En las prioridades fronterizas México-T, agua y bioseguridad vuelven a cruzarse como temas de seguridad alimentaria, comercio y política pública que afecta a ambos países.